Por Ana Paula Rosillo
“Bacon” surge de una investigación acerca de la obra del pintor inglés Francis Bacon. Una obra sostenida en la representación obsesiva del cuerpo. La convulsión y disfunción orgánica de la carne que se contrapone a la corporeidad maciza del hueso. Esta lucha por la emancipación de la carne coloca a sus figuras en una soledad sin intimidad, en un escenario donde, sin embargo, parece que lo peor ya ha ocurrido. Participan en el proyecto: Cecilia Abraham en diseño de luces, Leandro Bauducco en fotografía, Matías Rebossio en escenografía, Matías Bainotti y Carlos García en sonido. La música es de Iannis Xenakis, Michel Redolfi y Velvet Underground.
“Bacon”, se estrenó con éxito de público el sábado 27 de septiembre, un proyecto coreográfico dirigido por Gabriela Guibert, con la participación de Melina Meynet, María Candela Pruvost, Matías Rebossio y Jonatán Santillán.
MIRANDO LA ESCENA
Cuatro personajes en escena, a un ritmo singular crean y crean en permanente unión y tensión una puesta que brilla con encanto propio y pocas veces visto. Una destreza particular, apuesta hacia la concepción de un cuerpo sin órganos creado de fragmentos y autorizado por los márgenes de la cosmovisión de Bacon a la luz de la lectura de Delleuze. Las citas, que se dibujan por debajo de aquello que deviene visible, en tanto disparadores sostienen una estructura sólida donde los artilugios del cuerpo se corren de lugar para dar sentido al estremecimiento más desgarrador.
Sostenidos ya desde "Como vivir juntos" en la exploración del concepto de cuerpo sin órgano, delineado en el teatro de Artaud y retomando por la filosofía de Deleuze, directora y bailarines indagan en el cuerpo experimental. Lejos de la biología en su estado más puro, la desorganización y la búsqueda exploratoria, logran inscribir a partir de la pintura de Bacon una nueva lógica de la sensación. Desde el replanteo del cuerpo masoquista, experimental y sin órganos, se inscribe la pintura de Bacon, la escritura de Masoch, los aportes de Delleuze, y la seducción de Velvet Underground, que interpelan un terreno fértil para el surgimiento y sostenimiendo de un amplio e interesante proceso creativo.
Puesta colectiva de un imaginario compartido, se conjugan en el estremecer del cuerpo fragmentado que entre apagones y claroscuros construyen la trama. Los bailarines solitarios siempre, con otros a veces, pero desde la imposibilidad, rastrean nuevas preguntas, entre la individualidad del gesto y en la difícil apertura hacia la confluencia con el otro. Las veces que las parejas se reúnen terminan premeditadamente exaltando la indiferencia que los condiciona. Deambulan en un espacio que acompaña su esquivo pasaje entre sonidos de interferencias y movimientos contemporáneos. La atracción del encuentro y la dispersión de la separación conducen un permanente juego que ancla en escena un fino trabajo coreográfico, que permite la emergencia de una poética con luz propia.
Un espejo hace reflejo reflactario, espejo deforme, atormentado, un cuerpo o varios cuerpos en escena irrumpen frente a la imposibilidad de atrapar la unidad, se disocian, se fragmentan y amablemente deslumbran en un baile que aparece intervenido por múltiples exploraciones. Las cinco bachas del toilet, ubicadas frente al espejo escenográfico, aparecen como lugar de descanso, intimidad y reducto de sujeción, donde cada uno de los cuatro bailarines vuelve a encontrarse o separarse otra vez.
Coreografía, exploración, indagación, motivación y búsquedas replicadas una y repetidas veces, hacen del espacio escénico un atrapante terreno donde los cuerpos en estado exploratorio nunca dejan de indagar y, sin perder la curiosidad se mantienen alertas y en estado de absoluta atención. El cuerpo en tanto material orgánico inscribe en “Bacon” una referencia que guarda atrapantes miradas y, la creación coreográfica de una estética sostenida por motivaciones éticas y políticas, hacen del baile una invitación imperdible.
Las próximas funciones están previstas para el 10, 11 y 19 de octubre. Para “Bacon”, pueden reservarse las entradas en la boletería del Teatro Lasserre de 18 a 20 o llamando al 503124. La capacidad de la sala es limitada, por lo cual se recomienda reservarlas con anticipación. El espectáculo cuenta con el apoyo de la Comisión para la Promoción de la Cultura.
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