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Información General Viernes 31 de Octubre de 2014

Bertola encontró en Lagnasco la cuna de sus antepasados

Recorrió emocionado la Piazza Umberto I como quizás, hace muchos años, lo hicieron su bisabuelo y su abuelo antes de emigrar hacia Argentina.

REDACCION

Por REDACCION

El que busca encuentra, dice el antiguo refrán. Y en este caso el rafaelino Jorge Alberto Bertola no es la excepción. Después de varios años de investigar logró responder a la pregunta que siempre lo inquietó: ¿de qué pueblo de Italia vinieron su bisabuelo Stéfano y su abuelo Juan Bautista? Lagnasco es la respuesta. Una pequeña población de no más de 1.500 habitantes cercana a Fossano, la ciudad hermanada con Rafaela. 

"Es un premio a la constancia. Hace cinco años que gente amiga de Fossano buscaba en iglesias, comunas y otros organismos de esa región. En las iglesias de allá los archivos se perdieron, al igual que en las comunas. Además, con el transcurso de los años se cambiaron nombres de calles, por lo que buscar se hizo muy difícil", dijo Bertola en la Redacción de este Diario pocos días después de haber regresado de un "emotivo viaje a Italia".

El hermanamiento entre Fossano y Rafaela le dejó un amigo, Riccardo Stella, quien como secretario de la Università della Terza Età consolidó lazos con una institución similar que funciona en esta ciudad, la Universidad de la Mediana y Tercera Edad (UMTE). "Stella, durante los fines de semana, conducía su auto por distintos pueblitos de la región para buscar rastros de los Bertola, sin suerte al principio hasta que pudo sorprenderme, ya que encontró la última casa donde vivieron mi bisabuelo Stéfano y mi abuelo antes de partir, entre 1880 y 1890, rumbo a Argentina", explicó Jorge, quien viajó junto a su esposa Liliana y otros cuatro matrimonios rafaelinos. 

"Fue un sueño cumplido. Nunca supe si podía realizarlo pero nos decidimos, viajamos y pudimos llegar hasta el lugar donde nacieron mi bisabuelo Stéfano y mi abuelo Juan Bautista antes de tomarse el buque para la Argentina. Fue conmovedor pisar esa tierra, estar en el mismo lugar. Lamentablemente no pude encontrar descendientes, pero lo que quería lo pude cumplir", afirma mientras muestra una foto besando la plaza central (seca) de Lagnasco, frente a la Comuna. ¿Por qué? Es que en ese lugar estaba la última casa donde vivieron sus ancestros antes de emigrar hacia estas pampas. "Stella, quien hizo la investigación que permitió reconstruir parte de la historia familiar, me vio soltando unas lágrimas. Y sí, estaba emocionado. Entonces me dijo que no estaba convencido de darme otra sorpresa porque, estimó que me podía afectar a la salud tanta emoción junta. Igual nos llevó por una ruta hasta que encontramos a un comisario retirado que lo ayudó en la búsqueda, y desde ese sitio tomamos un sendero hasta llegar a una finca muy bien cuidada. Y me dijeron: 'Este es el lugar donde tu bisabuelo vivió junto a su familia. Lo hicieron hasta que tu abuelo tenía 9 años y luego se mudaron al pueblo'. Te imaginás que me lloré todo. Fue una alegría, una sorpresa, poder tocar la tierra y la casa donde nació y vivió mi abuelo. Mi familia trabajaba en esa finca". 

Lagnasco es una comuna de la provincia de Cuneo, en la región italiana del Piamonte, ubicada a unos 50 km al sur de Turín. Firmó un hermanamiento con la localidad santafesina de Arequito y tiene poco más de 1.300 habitantes, mucho menos que los casi 2.300 que supo tener en 1861, es decir cuando los Bertola aún vivían por ahí -datos de Wikipedia-. La plaza donde alguna vez vivieron los ancestros de este rafaelino ahora se llama Piazza Umberto I. 

"Si bien fue un viaje de placer, gracias a que DH Turismo logró ampliar el recorrido pudimos llegar hasta Lagnasco junto a los otros cuatro matrimonios. Para mí fue una gran emoción, pude saber de dónde viene mi familia", expresó Jorge. 


EN FOSSANO

Tras visitar Lagnasco, la comitiva de diez rafaelinos se trasladó a Fossano para reencontrarse con amigos que fueron haciendo en el proceso de hermanamiento. "Nos recibió el síndaco Davide Sordella. Charlamos casi dos horas, nos atendieron muy bien, especialmente sobre la relación entre rafaelinos y fossanenses que va más allá de los vínculos institucionales entre los gobiernos de cada ciudad sino que hemos podido consolidar amistades entre las familias de aquí y de allá", destacó Jorge. 

Julio Depetris, otro rafaelino integrante de la delegación, logró por los buenos oficios de Stella visitar la iglesia donde habían bautizado a su abuelo. "Por eso digo que para muchos de nosotros no fue sólo un viaje de placer sino una visita que nos permitió reencontrarnos con nuestras raíces", concluyó Jorge, quien conserva en su casa una muestra de la tierra de Lagnasco.

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