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Información General Sábado 4 de Agosto de 2018

¿Caminamos para atrás o perdimos el rumbo?

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Alicia Riberi

Por Alicia Riberi

Para muchos esta nota puede considerarse, como el mensaje de alguien que se quedó en el pasado, pero simplemente es la nota de alguien que desea hacer un paralelo crítico entre el pasado y la actualidad, reconociendo lo bueno y lo malo de cada uno, obviamente desde mi humilde perspectiva.

En mi caso la familia se reunía los domingos en torno a una mesa, mi madre nos llevaba a ver diariamente a nuestros abuelos, nos ayudaba a hacer los deberes, nos ponían muchos límites y seguramente hacíamos berrinches, pero con una mirada controlaban nuestra conducta. La familia era como un círculo cerrado en donde existían un montón de problemas, pero se resolvían y se luchaba por seguir adelante. Hoy la familia tiene ambos padres muy ocupados, cada uno enfrascado en su profesión y esmerándose por crecer en la misma y a veces cansados por la jornada agotadora claudican ante los requerimientos de su hijos sean niños o jóvenes, sin analizar si es lo correcto o no. Como vivimos en una sociedad de consumo, compran muchas veces hasta lo que no está a su alcance, para que los hijos se sientan bien...desapareció casi el no como respuesta. En realidad pasan tanto tiempo con compañeros o compañeras de trabajo que se comunican más que con sus esposos o esposas.

Ahora bien me voy a adelantar a cuestionamientos, como por ejemplo...la familia antes era una ficción se aguantaban a la fuerza y yo les respondo que no es así, ya que si bien los matrimonios tenían problemas y mediante el diálogo y muchos otros recursos los iban solucionando...yo les pregunto: ahora, cuando se divorcian y se vuelven a casar, ¿acaso no vuelven a tener problemas con la nueva pareja?… seguro que sí, porque los seres humanos somos diferentes y cada uno tiene sus propias virtudes y sus propios límites. Ahora existe una competencia que antes no existía...hoy él tiene que quedarse con los chicos porque ella tiene que salir; o viceversa y seguro alguno de los dos se enoja y dirá "no yo no puedo tengo un compromiso" y aunque después se soluciona, el niño pasa a ser una carga.

Antes había tiempo de charlar, hoy muy poco y aunque los padres trabajen, deben tener en claro que sus hijos no son comodines, ni pidieron venir al mundo y necesitan de ustedes, deben buscarse los tiempos para jugar o dialogar o responder las inquietudes de los niños o jóvenes, para que ellos no vayan a buscar las respuestas en personas o lugares equivocados. A veces, un momento de distracción garantiza momentos muy duros en la familia. Con las malas compañías y las distracciones, los chicos se meten cada vez más jóvenes en el alcohol, la droga, el delito, la pornografía por internet...

Los niños y jóvenes necesitan límites, necesitan un no como respuesta, necesitan una mano que los contenga, necesitan mucho amor, ese amor que es contacto, que es escucha, que es interés por lo que les pasa. Claro que sé que es difícil, pero es nuestra responsabilidad, la asumimos libremente...los chicos de hoy como los de ayer necesitan de la presencia de sus padres, necesitan de su risa escuchando alguna ocurrencia...necesitan padres, no padres amigos que se comporten como adolescentes, como adultos que no soportan el paso implacable del tiempo, de un tiempo que es inexorable y que no se detendrá, el “tiempo” que nos enseña, que todo “tiempo” tiene su encanto. La vida es un ciclo, se nace, se crece y se muere y saben qué...¿cuál es la diferencia entre la persona que tiene Fe y la que no? La que tiene Fe sabe que en esta vida no termina todo, nos espera otra y aunque no sepamos mucho sabemos que es prometedora. En cambio el que se llama no creyente, vive con todas las expectativas esta vida, porque cree que todo termina acá.

Yo soy una mera observadora que cree que la familia es el centro del equilibrio social y si la familia funciona bien, todo es posible y no hay un manual para armar la familia perfecta, sería muy aburrido, por ensayo y error aprendemos y nos vamos acercando más y conformando esa maravillosa célula que es la familia.

Si despenalizamos la droga, el aborto, nos habremos convertido tristemente, en una sociedad que apuesta por la muerte más que por la vida.

¿Estamos caminando hacia atrás o hemos perdido el rumbo?...personalmente creo que hemos perdido las dos cosas y estamos caminando por una cornisa...pero estamos a tiempo de reacomodarnos...¿lo intentamos?

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