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Información General Miércoles 8 de Febrero de 2017

Cara a cara con nosotros mismos

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Alicia Riberi

Por Alicia Riberi

Muchas veces criticamos actitudes de personas que vemos en la televisión, en el trabajo, en una fiesta, en la vida… si se viste así, si dice tal o cual cosa, si frecuenta a determinada persona, si se enamoró de fulano o si lo usa a mengano… y así podemos seguir todo el día. Nos deleita mirar los defectos ajenos para no mirar lo nuestros y creer que somos casi perfectos.

En cierta ocasión, una persona muy querida por mí estaba celosa de un bella jovencita y vivía sacándole defectos, cada vez más horribles, hasta que un día, una persona le preguntó: - cuándo hizo lo que vos dijiste y con quién?... mi amiga comenzó a tartamudear y dijo que ella no la había visto, pero que se lo había contado alguien de mucha confianza, fue entonces que esta misteriosa persona le volvió a preguntar: - quién… así lo podemos aclarar… mi amiga salió corriendo, la seguí y le dije: inventaste todo solo para perjudicarla?... pero por qué?... ella solo calló y lloró amargamente, porque sabía que ya no podría recoger los frutos de su envidia o de su mala actitud.

En la vida nos sentimos seguros mientras no nos miramos en el espejo de nuestra vida…por qué?... porque allí nos vemos tal cual somos… envidiosos, mentirosos, calumniadores, insidiosos, egoístas, soberbios, feos, lindos, gordos, flacos, miserables… pecadores.

Sin embargo es muy bueno mirarse en el espejo de la vida, porque blanqueamos nuestra verdadera cara, nos vemos genuinamente y aunque nos enojemos con nosotros mismos, solo así podremos volver a empezar y ser seres que caminen por un sendero de transformación, que nos permita mirar de frente y sin miedos a las demás personas.

Es como si nos sacáramos un pesado equipaje que vinimos cargando y nos fue encorvando y no llegamos a mirar la claridad de un cielo prometedor, o el vuelo equilibrado de pájaros que dan ejemplo de libertad, o la infinitud de un mar que silencioso nos puede sorprender o simplemente nos impide mirar de frente la morada de Dios que espera ilusionado al hijo convertido.

El estar cara a cara con nosotros mismos es la prueba más difícil que un ser humano puede enfrentar, ya que significa reconocer que somos seres imperfectos, que nos equivocamos, que requerimos de un cambio profundo y que no es igual al que necesita mi hermano, mi amigo, mi madre…cada uno debe modificar actitudes y conductas según sus propias carencias… pero hay una gran esperanza para el que se reconoce imperfecto… la esperanza del encuentro con un Dios misericordioso, con los brazos siempre abiertos para el abrazo paterno, solo es necesario descubrirlo.

Mirarnos en un espejo cara a cara con nosotros mismos es reconocer que debemos comenzar un nuevo camino, que nos posibilite optar por la felicidad, no como el camino de la perfección absoluta, sino de la plenitud de una vida en paz y con el reconocimiento de la existencia de un Dios que siempre nos aguarda con las manos extendidas, esperando al hijo arrepentido y dispuesto a ser él mismo.

Mirarnos cara a cara a nosotros mismos es lo único que nos dará felicidad… lo intentamos?


 

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