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Información General Domingo 21 de Julio de 2013

Carlos Daniel Káiser, del kiosco “El Pato”

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Fernando Algaba

Por Fernando Algaba

Descendiente del primer comisario que hubo en Rafaela, Valentín Káiser (1856-1911), un inmigrante alemán; encontramos a Carlos Daniel Káiser, más conocido como “El Pato”, por el conocido kiosco de diarios y revistas que atiende en un puesto callejero de zona céntrica, ejemplo de constancia, sacrificio y conducta. Nació en Rafaela un 17 de diciembre de 1965 en el Barrio 30 de Octubre. Allí vivió y pasó su infancia. Hijo de Ilda Berka, ama de casa y su papá Gilberto Marino Káiser, repartidor de Autoservicio Roca (Bv. Yrigoyen y Necochea) durante muchísimo tiempo (jubilándose ahí), ambos ya fallecidos.

Carlos tiene 3 hermanos, mayores que él, una hermana que se llama Norma, y 2 hermanos que son mellizos, Raúl y Ricardo.

Hizo la primaria en la escuela Alberdi y luego cursó 2 años en la escuela Técnica, abandonando los estudios para dedicarse a trabajar. Por este acontecer actualmente se encuentra haciendo la secundaria en la UTN para poder completar sus estudios pendientes.

Retomando la historia de Carlos, cuando este deja sus estudios ingresa a trabajar en la farmacia Andretich en Bv. Lehmann (hoy Cecchi). Después de ahí trabajó en Decora Revestimientos, una casa de revestimientos que estaba en calle Sarmiento, que era de Muñoz, hermano del joyero. “Ahí trabajé un tiempo y después de ahí me fui a trabajar a Casa Baravalle, la tienda donde ahora está Casa Rizzi. Ahí en Baravalle trabajé desde el año 1982 hasta 1992 cuando compro el Kiosco El Pato”, indica Carlos.

El kiosco de diarios y revistas ya se encontraba funcionando habiendo sido inicialmente del “Pato” Gunzel, a raíz del cual proviene su famoso nombre. Por eso aclara Carlos que no es un sobrenombre de él sino que ya venía adherido cuando lo compró.

Luego de Gunzel quien estuvo a cargo del kiosco fue Gabriel “Sarna” Schiavi. Y finalmente Carlos Káiser será quien, desde julio del '92 desarrolle la actividad comercial en dicho lugar hasta la actualidad.

Conoció a su esposa, Gabriela Fernanda Acosta, gracias a haber conocido previamente a quien luego sería su suegra ya que eran compañeros de trabajo en Baravalle. Con Gabriela tienen un solo hijo, Brian (20 años), que estudia Comunicación Social y además se encuentra actualmente colaborando con las actividades del kiosco.

Los comienzos de Carlos no fueron nada sencillos porque no conocía muy bien el rubro y comenzaba con muy poca mercadería, aunque tenía muchas condiciones como vendedor (desde 2009 por decreto presidencial el canillita es reconocido como un trabajador y no como vendedor). Con ayuda de su cuñado, muchísimo esfuerzo y sacrificio fue haciendo camino al andar hasta que un día una frase que lee en una revista para canillitas (“vende más quien exhibe mejor”) le despierta la idea de cambiar la “fachada” del negocio. Algo que logra concretar en 1998, dándole un nuevo impulso al negocio logrando instalarse definitivamente y llegando hoy a tener una gran cantidad e importantes clientes. En ese salto de calidad El Pato publicaba una solicitada en LA OPINION agradeciéndole a todos sus clientes “por haber participado en la concreción de su más deseado anhelo”, invitándolos a conocer el “moderno stand de exposición y venta”.

Con Carlos Káiser "Kiosco El Pato" fue el primero en modernizarse, utilizar teléfono celular para realizar los repartos y el primero en ofrecer sus servicios vía Facebook.

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