Por Alicia Riberi
Señor Presidente: callé todo lo que pienso, solo por esperar, por dar oportunidades a una persona que voté, como la opción de cambio contundente. Pasó el tiempo y si bien reconozco que hizo cosas positivas, que reconoce cuando se equivoca, que dice la verdad, en el aspecto económico siempre -como todos- hace pagar los platos rotos a la clase media. ¿Cuándo le va a tocar a la clase política hacer sacrificios, restringirse? ¿Por qué no se bajan los sueldos legisladores, jueces, ministros? ¿Por qué el interior tiene que pagar tanto más que Buenos Aires todos los servicios? ¿Por qué no saca un decreto con la ley de extinción de dominio para que los ladrones no se burlen más del pueblo? El pueblo lo aplaudiría de pie, aunque lo traten de frenar, ¿o es que teme por su amigos? La gente que produce esta ahorcada por los impuestos y las deudas bancarias, sin que se tenga contemplación y las promesas de ayuda llegan muy tarde Presidente. Los comercios ponen los precios que quieren, los empresarios especulan, pero no pierden, los sindicalistas nos engañan al pueblo, ya nadie les cree, ¿o es que no se dan cuenta? A los más pobres los ayudan con subsidios, los ricos tienen de sobra y nosotros los que somos el queso de sandwich, qué hacemos: ¿dejamos de comer, de vestirnos, vamos a vivir a la calle?
Sabe Mauricio Macri, no puedo entender cómo ningún Gobierno, pudo solucionar el problema de la leche, el que corre todos los riesgos con un tambo, es el que menos gana, es irrisorio.
Los jubilados de la mínima cobran $ 8000 y chirolas, cómo pueden vivir, no se burlen del pueblo. ¿Usted como los legisladores y los gobiernos anteriores podrían vivir con 8000 pesos? que aguanten les dicen, usted entiende que no se sobrevive con 8000 pesos (comida, remedios, vestido, gas, luz, agua). En cuanto a los autónomos también es vergonzoso lo que cobran en concepto de jubilación contadores, abogados. Usted comprende que a personas como yo, que somos jubiladas y que aportamos 38 años, no nos regalan nada, recibimos el fruto de lo que aportamos y mucho menos tal vez. ¿Se da cuenta que todo está hecho para que ganen plata solo los ricos y la clase política? Le piden a los chicos que sean emprendedores y cuando deciden ser monotributistas, usted cree que con la presión tributaria y los gastos fijos, ¿se podrán mantener? Puede ser que el préstamo del fondo sea conveniente por el interés, pero todo lo que implica con respecto a recorte o a esfuerzos son para la clase media que está ahogada, angustiada.
Presidente lo que más me decepcionó de usted es que le den 6.000.000 a un grupo de mujeres, que viajaron a un encuentro violento, agresivo y sin sentido, cuando hay tanta gente que produce y no se le da nada. Por qué Carolina Stanley, le aporta tanto a gente que solo trabaja de piqueteros y destruyen y queman y pintan. Primero trataron de imponer el aborto y ahora pretenden una ley de educación sexual, que no está pensada desde la formación de subsanar dudas para construir, para formar estamentos firmes para que nuestros niños puedan formarse en un clima de respeto y no de imposición. Le pregunto en qué cabeza cabe que los padres no podamos intervenir en cómo formar a nuestros hijos sexualmente, la patria potestad es algo que se debe respetar, cómo el Ministro de Educación no interviene para poner límites. No se puede hacer una ley desde la perspectiva de género, sino desde la formación sexual. Si alguien quiere ser gay, lesbiana o quiere abortar es su decisión y obviamente no es motivo para agredirlos. Tengo amigos homosexuales que son excelentes personas y a los que quiero muchísimo y no comparten las manifestaciones lamentables que se ven.
Usted nos prometió una democracia y no un Gobierno que no respeta derechos por obedecer al Fondo Monetario Internacional.
Presidente, dónde están los valores que prometió en su campaña, la ética y todo lo demás? Elisa Carrió le sirvió para llegar, pero no crea que somos tontos todos los argentinos, a lo mejor el ignorarla y dejarla de lado le va a servir para no volver. Elisa Carrió, no es una “gorda loca”, es una gran funcionaria que investiga verdades, que a lo mejor a usted no le convengan, o a sus amigos o familiares, pero me da igual.
Lamento que haya perdido el rumbo y no se confunda, no soy ni política, ni militante, soy una supervisora de educación jubilada hace dos años y nunca acepté cargos políticos.
Finalmente la Constitución Nacional señala que la Argentina es un país católico, apostólico romano y que igualmente existe la libertad de culto y nos respetamos mucho y hasta eso quiere cambiar usted. Le aseguro que no pasará a la historia por haber encaminado a un pueblo económicamente, pero sí pasará a la historia por haber atentado contra los valores trascendentes de la familia…¿qué triste no?
Sé que no va a leer esta carta, pero ojalá antes de hacer tanto daño mire a los ojos a su hija Antonia. Si persevera en estas cosas que hieren más que el dinero, perderá mucho más de lo que piensa. Esta carta será intrascendente para usted pero algún día pensará en la gente como yo a la que defraudó. Realmente no creo en los candidatos que se muestran, son siempre los mismos y me dan pena.
Recalcule el rumbo y las consecuencias para todas las personas Presidente. Que la luz de Dios que ilumina todo el universo, lo ilumine para construir una Patria en valores y no despojarla de ellos.
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