Por Antonio Fassi
Teníamos visto este dúo de violoncelos desde el Pre Cosquín 2017, donde resultaron ganadores, ( con cierta comodidad) en la categoría conjunto instrumental, representando la Sub Sede La Matanza. Y no solo ganaron, sino que resultaron "Consagración" en aquella ciudad serrana en el Festival Mayor de Folclore.
En aquella oportunidad sólo interpretaron instrumentalmente, pues el reglamento del certamen solo permite el lucimiento del rubro elegido, pero el pasado sábado, en el Centro Cultural Municipal, de la Sociedad Italiana, desplegaron todo un espectro artístico, no solo como intérpretes musicales, sino que mostraron una agradable y risueña faceta , graciosa, jovial e instructiva, además de traducir un trabajo vocal a dúo con arreglos de alto nivel armónico.
Realmente un dúo que reúne excelentes condiciones de músicos y comediantes creativos, donde priva en todo momento el buen gusto y el respeto hacia el espectador, que en este caso fue bueno e importante, teniendo en cuenta que la noche fría invitaba al calorcito hogareño.
Espectáculo de muy buen nivel, ( incluyendo a los artistas locales), que además nos permite percibir lo que significa la realización de un Pre Cosquín en Rafaela. Muchas veces hemos escuchado frases despectivas sobre que ganar ese certamen no significa nada, o muy poco.
Esta presentación nos muestra claramente el nivel de un ganador de un Pre Cosquín. Y esas posibilidades las disponemos a nivel local. Es lógico que se debe trabajar tesoneramente, largo y tendido para alcanzar el Atahualpa Yupanqui.
Y si alcanzarlo ya es un gran mérito...¡ni te cuento ganar!.
CheChelos nos dejaron un claro ejemplo a seguir.
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