Por Rubén Armando
Un emotivo y plausible caso en el que resultan protagonistas varios menores de edad y una perra, sucedió en la cordobesa ciudad de San Francisco, y lo trae a la memoria el sitio online de El Periódico, medio periodístico con sede en el distrito antes mencionado. En un marco de intenso frío y llovizna, el pasado 24 de junio un grupo de chicos del barrio Roque Sáenz Peña rescató a una perrita que había caído en un canal, y que llevaba varias horas sin poder salir.
Los cuatro menores se ensuciaron casi por completo para poder rescatar al animal, mientras que un policía que pasaba por el lugar dio aviso a integrantes del Refugio de Mascotas, que llevaron al animal hasta una veterinaria.
Desde el Refugio dijeron que la perra había sido abandonada, que llevaba varios días sin comer y que sin la ayuda de los pibes su destino era una muerte segura.
Por el frío de ese día la perrita fue bautizada Alaska, y hoy continúa luchando por su vida en la veterinaria de Georgina Fenoglio, quien la recibió en un grave estado de deshidratación, desnutrida y con hipotermia.
Sobre quien (o quienes) tiene (en) responsabilidad en lo sucedido antes de la intervención de los menores, huelgan las palabras.
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