Por María Florencia Forni
Poética. Prolija. Necesaria. “Serie de elementos” es una creación colectiva de artistas rafaelinos vinculados al teatro, las artes plásticas, la literatura y la música. Una obra cuya estética y lo que a través de ella se nos comunica, cuestiona viejas creencias acerca de nuestros modos de sentir (de ver y construir) lo que llamamos realidad.
Estrenada en 2013 en el sótano del Teatro Lasserre, la obra de Santiago Alassia, Carlos García, Maximiliano Grande, Ana García, María Acosta, Bárbara Strauss y Laura Dayer se repuso recientemente en la ciudad.
POETICA
El silencio, la poesía y la oscuridad son la esencia de esta obra. Ante ello habrá quienes se incomoden, a otros, en cambio, se nos parece como una extraña y dulce canción...
Nada es lo que parece.
En “Serie de elementos” no existe un relato que hile una historia y de seguridad. Sólo hay poesía... La ausencia de luces nos desorienta acerca del lugar de donde provienen las voces que oímos. Y es posible sentir, invisible y real, la presencia de cuerpos y de objetos que no logramos ver.
La obra nos recuerda así que es posible ver en oscuridad, construir belleza con escombros de ciudades derruidas y fragmentos de sueños olvidados.
¿Qué necesitamos para esa creación ocurra? Tal vez, aceptar el despojamiento, perder los miedos, amigarnos con “la nada”. Tal vez necesitemos aprender a ver más allá, ver con otra mirada y descubrir lo que trasciende presente en la vida cotidiana.
“Serie de elementos” no es una obra sólo “para ver”, sino para experimentar en el cuerpo entero. Es una obra que nos enfrenta a un misterio y una obra que no tiene final.
PROLIJA
La poesía es esa rama de la literatura al que recurrimos cuando sentimos que las palabras no alcanzan. Y es un modo ver la vida, de decir lo indecible, de indagar un misterio. En “Serie de elementos” es el lenguaje que prevalece, aunque la palabra articulada no es más importante que los demás sistemas de significación. Luces, olores, objetos, sonidos, cuerpos, el movimiento, lo que se ve y lo que no se ve.
Nada es lo que parece.
La prolijidad de los artistas es esencial para lograrnos trasmitir estas sensaciones. El trabajo de escritura de Santiago Alassia; las actuaciones de María Acosta, Bárbara Strauss y Laura Dayer; y el manejo de las luces, los sonidos, los dibujos, los aromas, por Carlos García, Maximiliano Grande, Ana García, intentan ser impecables. Imperceptibles para los espectadores, generan sentido en todo momento.
NECESARIA
Si la confusión y el desorden, la desconexión y el caos siguen siendo la marca de estos tiempos, pensemos que tal vez, la solución se halla en un orden diferente al que vemos (o creemos ver) el conflicto.
Por eso además de poética y prolija, “Serie de elementos” se torna necesaria. Como necesario es el silencio, como necesario es el arte, vehículo ideal para conectarnos con ese otro modo de sentir y construir la realidad.
Si como dice Tolstoi, “el artista es un hombre que sabe trazar y pintarlo todo”, entonces la creación seguirá siendo una salida posible para el hombre y el acto creativo será siempre una ética de la libertad...
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