Por REDACCION
En virtud de haberse recordado el día Internacional de Concienciación sobre el autismo, desde el Centro Especial La Huella se difundió un material que reproducimos seguidamente.
El pasado 2 de abril se celebró en todo el mundo el día internacional de concienciación sobre el autismo, fecha acordada por las Naciones Unidas.
Desde el Centro de día “La Huella” queremos compartir con todos los lectores información y reflexiones en torno a este día, muy importante para nosotros. En nuestra institución asisten muchos jóvenes con este trastorno, a los cuales buscamos siempre dar respuestas desde su individualidad y necesidades personales.
Cuando hablamos de autismo y de personas con autismo nos referimos a un conjunto de alteraciones semejantes, pero cuya manifestación varía mucho en forma y grado de una persona a la otra. Por lo tanto hoy se habla de “espectro autista” con la idea de tomar al autismo como un continuo y no como una categoría única inamovible. El término "Espectro Autista" fue empleado por primera vez por Lorna Wing y Judith Gould en el año 1979, y a partir de este término caracterizaron tres capacidades que se ven afectadas en estas personas: capacidades de reconocimiento social, capacidades en la comunicación social y patrones repetitivos de actividad y una marcada tendencia a la rutina.
Los síntomas típicos del autismo se manifiestan en la niñez, los cuales se describen como sorderas aparentes, ausencia del gesto de señalar objetos, dificultades en el contacto ocular, preferencia por la soledad a los juegos compartidos, ausencia de llanto o sonrisa en situaciones cotidianas que se observan en otros niños.
Es fundamental la detección precoz de este trastorno y que el niño reciba los tratamientos oportunos. Los apoyos necesarios para incluirse en la escuela, en clubes y en diversas actividades sociales, son fundamentales para que la persona logre cada vez mayor independencia y pueda compartir con otros.
Cuando hablamos de autismo es fundamental hablar de respeto. La persona con autismo percibe el mundo de una manera sensorial y temporalmente diferente y muchas veces cambios mínimos e imperceptibles para el común de la gente pueden resultar perturbadores para un sujeto con autismo. Por eso es necesario tener respeto a estas necesidades, tenerlas en cuenta, escucharlos, comprenderlos y sobre todo respetar esta manera de ser particular y única.
Este 2015 el lema de este día fue “El empleo: la ventaja del autismo”. Según las Naciones Unidas se calcula que un 80% de los adultos con autismo está desempleado. Las investigaciones indican que los empleadores están dejando escapar capacidades que se presentan de forma más habitual entre personas con trastornos del espectro autista que entre los demás trabajadores, como una mayor competencia en el patrón de reconocimiento y en el razonamiento lógico, así como una mayor atención al detalle. Entre las trabas que se deben superar para desencadenar este potencial encontramos: una escasez de formación profesional, un apoyo insuficiente a la inserción laboral y una discriminación generalizada.
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