Por Pepe Marquínez (Sunchales)
El 2 de julio de 1998, bajo el número 35 (Jefatura de Gobierno de De la Rúa) se promulgó una ley que en su artículo 2º dice: “Se considerará notable aquel bar, billar o confitería relacionado con hechos o actividades culturales de significación, aquel cuya antigüedad, diseño arquitectónico o relevancia local le otorguen un valor propio”. Por supuesto rige para la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y dentro de este encuadramiento se encuentran alrededor de 85 locales comerciales. No obstante esta protección en los últimos años han cerrado algunos de ellos: la Richmond de Florida, el bar La Coruña en San Telmo, café Aragón de Villa Luro, café Dante del barrio de Boedo, El Chino en Pompeya. La “London City” de Avenida de Mayo y Perú actualmente está cerrada y con destino incierto.
Siguiendo el recorrido de la línea A de subterráneos encontramos en su trazado una cantidad inusitada de este tipo de lugares, comenzando por el Tortoni (estación Perú) el más famoso y antiguo de los bares y cafés porteños, la confitería del Hotel Castelar en Av. de Mayo al 1100, el bar Iberia en la encrucijada de esta avenida con calle Salta (famoso por haber sido reducto republicano durante la Guerra Civil Española 1936-1939), los 36 billares, la confitería Del Molino (Rivadavia y Callao) hoy cerrada lamentablemente y más adelante el famoso café de Los Angelitos de Rivadavia y Rincón, enclavado en el barrio de Balvanera según la nomenclatura municipal, pero Congreso para todo el mundo.
En el barrio de Almagro se encuentra situada la famosa confitería Las Violetas (Rivadavia y Medrano). Originariamente, la línea A de subterráneos (la más antigua de Sudamérica, inaugurada en 1913 bajo la presidencia de Roque Sáenz Peña) llegaba hasta el barrio de Caballito (estación Primera Junta) pero desde hace un lustro aproximadamente se incorporaron dos estaciones más: Puán y Carabobo. Próximamente se inaugurarán Plaza Flores y San Pedrito (Rivadavia y Nazca). Precisamente si usted quiere conocer o volver a visitar a Las Violetas toma este subte y se baja en la estación Castro Barros; emerge a la superficie y la tendrá a “tiro de piedra”.
La actual Avenida Rivadavia en Buenos Aires, constituía originariamente lo que se denominaba “el Camino Real”. Por allí pasaban las carretas y diligencias que se dirigían al oeste del país, para llegar eventualmente a Chile y Perú.
Las Violetas es una de las confiterías más lindas del mundo. Fue fundada el 21 de septiembre de 1884, su estilo es art-noveau y posee unos vitreaux incomparables.
En sus mesas se reunía Gardel con Leguizamo, amigos entrañables. En honor a Irineo la confitería creó un postre que lleva su nombre. También por sus mesas pasaron Carlos Pellegrini y Alfonsina Storni. El edificio actual fue construido en la década del 20 y la repostería de Las Violetas es magnífica, aunque ya nadie pida el café vienés en vaso cívico o imperial, ni el candeal con yema, los bizcochitos con chocolates o los huevos quimbo.
Afortunadamente Las Violetas funciona en todo su esplendor; estuvo un tiempo cerrada pero fue recuperada gracias al esfuerzo de autoridades y vecinos. Por allí Leopoldo Torre Nilson filmó una escena de la película La Mafia y en más de una oportunidad se llena, en días de festivales, de aficionados al box. A pocos metros de allí se encuentra situada la Federación de Box, sobre Castro Barros, que es la continuación de Medrano.
Cuando viaje a Buenos Aires visítela, merece la pena. Se va a quedar sorprendido.
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