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Información General Miércoles 31 de Diciembre de 2014

Cuentos en su justo punto

OLGA SCHMIDT

Hugo Borgna

Por Hugo Borgna

“Cincuenta cuentos”, de Olga C. Schmidt (edición 2014, de Editora Rafaela, 134 páginas) se integró al ámbito literario y conforma una nueva propuesta surgida de autores residentes en nuestra ciudad.

El título anticipa el contenido: cincuenta dinámicos relatos donde la sensibilidad, la gracia y el buen manejo de la estética y la técnica hacen que sean recibidos con participativas sensaciones y sentimientos por parte del lector. Aunque los hechos mostrados son de comprensión rápida y aparentemente simples, la complejidad en los contenidos aparece instantáneamente acompañando las tramas, y concretan unidades narrativas de rico contenido emocional.

Historias dolorosas o gratas, situaciones familiares dramáticas, fatalidad, nostalgia, soledad, muerte en distintas circunstancias, encuentros o despedidas, son algunos de los temas que enfoca y resuelve en cuentos donde hay una notable precisión en la acción y el lenguaje. Todo está dicho o sugerido, según las necesidades técnicas de cada relato. Los personajes se sienten vivos y palpitantes.

Para lograr sorprender con sus finales, trabaja con eficacia la ambigüedad en las situaciones, llevando con afecto al lector hacia los concretos cierres de cada historia. Se advierte una elaboración cuidada y un respeto de la acción, las reflexiones y las esperas: un dominio preciso de los tiempos. Cuando penetra en la piel de los personajes, logra conmover y, en especial si trata a los seres domésticos vivos no humanos (noten los lectores que no usé la palabra “mascota” ni tampoco “animales”) Olga Schmidt les da una categoría especial que los hace dignos de ser protagonistas.

La prosa es mayormente directa, coloquial e informativa, pero se permite definir algunas situaciones mediante la sugerencia, más que con la referencia concreta, sorprendiendo y haciendo pensar al lector. En algunos relatos llega a incorporar imágenes muy bien logradas (“Una zapatilla planea como ave errabunda para buscar el sosiego, en el abrazo con la tierra”) (“Y la lluvia siguió cantando su canción preferida en la noche de otoño”).

Uno de los factores que conforman la base temática del libro es que la vida no es totalmente felicidad, y la muerte no es necesariamente tragedia. En un extremo del péndulo muestra una dulce nostalgia que hace dibujar una sonrisa hacia adentro y, en el otro, estremece con impactantes imágenes de terror y crueldad: Olga Schmidt sabe jugar literariamente esos extremos y los conecta de un modo armónico, aportando belleza estética (“En pocos momentos las plantas de achiras fueron cercenadas. Las bonitas flores esparcidas por el suelo, custodiaban al esqueleto que aparecía desde el fondo de la tierra”).

Es un libro amable, a pesar de la presencia de lo trágico, y tiene un notable equilibrio temático y de desarrollo. Los cuentos “Pasos en la escalera”, “La siesta”, “Incertidumbre” “La hamaca” “Retazos de lana” “Vida de perros” y “Doña Palmira” muestran una notable madurez narrativa por parte de la autora, propia de quienes asumen el acto literario con pasión y responsabilidad en lo creativo.

Olga Schmidt nació en Ambrosetti (Santa Fe) en 1939, es docente y como tal culminó su carrera mediante su jubilación, siendo entonces directora de escuela primaria. Escribe desde muy temprana edad y después de su jubilación se abocó a cultivar la pasión por la escritura. Ella camina nuestras calles y lee los mismos libros que los demás que aman y practican la literatura. Tuvo una cantidad importante de premios en diversos concursos, lo que la animó a producir este libro, siendo el primero que publica.

Es este un debut importante en el mundo del libro.

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