Saltar menú de navegación Teclas de acceso rápido
Información General Martes 9 de Septiembre de 2014

Deuda externa

Leer mas ...

REDACCION

Por REDACCION

Grave problema que a todo argentino debe preocupar. Que le dejamos a nuestros hijos, nietos y bisnietos, un país endeudado por cuantas décadas.

Nuestros economistas, cuando los veo o escucho, me preocupan más todavía. Hoy se pretende solucionar lo de los fondos buitres, sin mencionarse la cancelación de las deudas, con el propósito de volver al mercado internacional para seguir pidiendo más créditos. No! Si hay que hacer obras, únicamente se harán si están los fondos disponibles. Regla principal, no gastar más de lo que se recauda; que es una cifra cuantiosa.

Pero en fin, el problema es vivir sin deudas, esa fue siempre mi premisa; nunca me endeudé más que lo previsible.

Para aclarar más el tema es necesario que se publique oficialmente cuanto debemos, a quien debemos, tasas de interés, quien contrajo la deuda, si fue o no legítima y si hay algún responsable legal que devuelva lo recaudado. Sería el modo más claro conocer debidamente el problema. Nuestro maravilloso país debería ser quien otorgara créditos, no quien lo solicite.

En fin el problema es grave, pero debemos de una buena vez comenzar por contemplar las formas para ir cancelando nuestras obligaciones, algunas parecerán descabelladas, pero así las siento y transcribo.

Primero: ¿Qué hizo Bernardino Rivadavia, cuando necesitó fondos para su gobierno? Creó la "Ley Enfiteusis", por medio de la cual otorgaba tierras públicas para su explotación, cobrando un derecho o canon.

Cuantas tierras públicas tenemos que no se explotan o se hace a medias; incluso hasta los Parque Nacionales, terrenos de los Regimientos que ya no se utilizan, etc. Se otorgarían por un plazo de 10 a 20 años, que por supuesto el Estado conservaría el dominio.

Segundo: alimentos. El mundo está cada vez más necesitado de alimentos que nuestro país puede colaborar en satisfacer. Para ello se debe sembrar mucho para cosechar mucho y exportar, exportar y exportar.

Además reducir en un 50% las retenciones a las exportaciones de granos. Por otra parte crear incentivos a nuestros colonos, que ellos saben lo que hacen, cómo hacerlo y bien; no les hacen falta explicaciones.

Tercero: aguas potables. Antes de referirme a este aspecto, estuve mirando un mapa de nuestro querido país, cuanta nieve de la Cordillera de los Andes, se pierde directa o indirectamente en el océano; allí no tiene valor, pero si la transformamos en agua potable sí tiene valor. Lector, vaya usted a un supermercado y compre un recipiente de agua potable. Además, es noticia actual, que el agua potable se está transformando en el orden mundial, en un elemento de imprescindible valor; cada vez el consumo aumenta y nosotros lo estamos desperdiciando.

Cuarto: combustibles. Se establecería una tasa de $ 0,10 por cada litro de nafta que los particulares abonarían a las estaciones de servicio. Por ejemplo, un particular usuario de su automóvil, carga 50 litros a un promedio de $ 12.50 por litro, debería pagar $ 625; con la nueva tasa abonaría $ 630; la diferencia de $ 5 irían a una cuenta al Banco de La Nación Argentina, titulada "Fondo especial destinado al pago de la deuda externa".

Quien efectuaría el pago al banco serían las empresas distribuidoras de las naftas. Por supuesto quedan incluidas las motocicletas, cuadriciclos; excluidos quienes utilicen gasoil, biodiesel, etc. o sean transportes colectivos, camiones, etc...

En la liquidaciones de ventas a las estaciones de servicio, deberán las empresas darles un duplicado de retención, a los distribuidores de la retención practicada.

Por supuesto se redactará un reglamento especial para el manejo de los fondos, del Banco Nación al Estado, para que este por el organismo que se disponga transforme las retenciones en dólares y la forma de abonar a nuestros acreedores.

En fin, no hace falta pensar tanto y sería una forma práctica de reunir fondos con los miles y miles de litros de nafta que se utilizan diariamente.

Tengo en mente otras formas de reunir fondos, total por pensar no abonaré retenciones, pero mi ánimo es y repito que debemos vivir sin deuda externa.

Seguí a Diario La Opinión de Rafaela en google newa

Los comentarios de este artículo se encuentran deshabilitados.

Te puede interesar

Teclas de acceso