Por Ana Paula Rosillo
La puesta en escena de “Dionisos Aut” por El Rayo misterioso, es un acercamiento que recupera los símbolos mitológicos de la Grecia antigua basada en una relectura interesante y atrapante. De la mano de una apropiada dramaturgia y excelente dirección de actores, Aldo El-Jatib presenta a los personajes dentro de una puesta que deviene espectacular, con usos musicales y poéticos acertados, junto a imágenes que construidas cuasi fotográficamente acompañan momentos que se desprenden de una composición antropológica y ritual. Los discursos y las palabras de Dionisos, materializan una apuesta a favor de la revuelta y del renacimiento espiritual.
El arca que los incluye actúa como un objeto que condensa y materializa entradas y salidas, pasajes y transformaciones, necesidades y demoras de los personajes que la habitan. Con la necesidad de reforzar su postura, Dionisos, plantea su posición una y otra vez, y tantas como devengan posibles. Sus proclamas articulan el origen del comportamiento, precisan sus convicciones y principios. Con ánimo revolucionario, aparece como “Libertador”, inspirador de la locura ritual y del éxtasis, aglutina sus comentarios sin pausa ni cansancio y con la disponibilidad del enfrentamiento si fuese necesario. Coraje y desenfreno, se reúnen en su espíritu.
En la escenografía, vale destacar una iluminación que dispone la organización de las imágenes visibles, logrando proyectar con destreza y ubicuidad la delimitación del espacio escénico bajo las líneas de la narrativa argumental. La música inspira el acompañamiento metódico y perfecto que conllevará hacia la organización ceremonial y solemne de la dramatización. Resulta destacable también la entrega actoral, el entrenamiento físico de los actores en escena que se presenta coordinado y simbiótico hasta las consecuencias menos esperadas. Los cuerpos teñidos de un dorado que se correspondía con sus atuendos, aparecen como sostén de una estética inspirada en la ética que se amalgama y sujeta la obra.
DUALIDAD
Lo apolíneo y dionisíaco es una dicotomía filosófica y literaria, basada en ciertas características de la mitología en la antigua Grecia, quienes no consideraban a estos dos dioses como opuestos o rivales. En el uso moderno del concepto literario, el contraste entre Apolo y Dionisio simboliza los principios de la integridad contra el individualismo, la luz contra la oscuridad o la civilización contra la naturaleza.
El teórico Friedrich Nietzsche consideró que la conducta humana es fruto del juego dialéctico entre dos impulsos, lo apolíneo y lo dionisíaco. Mientras Apolo se sitúa como uno de los Dioses más importantes de Grecia, invocado como sinónimo de la juventud, la belleza, la poesía y las artes. Para el filósofo simbolizaba también la norma, la serenidad, el equilibrio, la moderación, la medida, la perfección, lo coherente y proporcionado. Si bien lo Apolíneo obedece a procesos lógicos del pensamiento y es dueño de los valores de la razón, sin embargo para Nietzsche nos empuja a cuantificar. Dionisos es para la mitología griega, el Dios del vino, las fiestas y la alegría desbordante y resignifica para Nietzsche confusión, caos, riesgo, la noche, lo oscuro y secreto, lo pasional y ligada a la misma voluntad de poder refiere a la fuerza de la vida.
En la tragedia griega el enfrentamiento de lo apolíneo y lo dionisíaco hace referencia al coro, la lucha contra las pasiones y el destino. De este modo, parecieran los destellos de la lectura de Nietzsche, invitar a una relectura desde “El Rayo misterioso” enjuiciando los efectos de lo apolíneo para alcanzar la grandeza humana.
FILOSOFIA DE
LA SOSPECHA
Marx, Nietzsche y Freud, catalogados por Paul Ricoeur como filósofos de la sospecha, guardan en común la denuncia de las ilusiones y de la falsa percepción de la realidad, pero también la búsqueda de una utopía. Los tres teóricos realizan una labor arqueológica y de búsqueda de los principios ocultos de la actividad consciente, y simultáneamente, construyen una teleología crítica a los fundamentos modernos. La puesta de esta obra, pone en duda los principios rectores del mito de Occidente centrados en la luz de la razón, interpelados bajo la crítica feroz al sistema capitalista. “Dionisos Aut” se sostiene en una creación colectiva de discursos proféticos que ilustran la búsqueda de la verdad y los senderos de la libertad, entendidos en los bordes de un sistema oscuro y opresor.
El deseo y el poder circulan en torno a la voluntad de verdad de época condicionando su progresión. La voz de Dionisos resuena firme emulando al Cristo crucificado, levanta su convicción, sostiene en alto su bandera y reactualiza de manera impecable la presencia de un discurso potente y vivo para toda revolución posible.
FICHA ARTISTICA
Y TECNICA
Dionisos: Maywa Vargas, Tiresias-Bacante: Ada Cottu, Licurgo-Hades-Zeus: Sebastián Arriete, Sémele-Apolo-Bacante: Catalina Balbi, Cibeles-Bacante: María de los Ángeles Oliver. Producción: “El rayo misterioso”. Operador Técnico: Julia Feroglio. Asistente de Escena: Claudio Masini. Asistente de Dirección: Exequiel Orteu. Texto, dramaturgia y dirección: Aldo El-Jatib.
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