Por Pastor Carlos Terranova
“Mi pueblo ha cometido un doble pecado: me abandonaron a mí, fuente de agua viva, y se hicieron sus propias cisternas, pozos rotos que no conservan el agua” Jeremías 2:13 El error de muchos es no reconocer que la fuente de toda bendición es Dios. Ignoran o han olvidado que todo lo bueno que pueden tener o ser no proviene de ellos mismos sino de Dios. Pensemos por un momento todas las bendiciones de las cuales hoy estamos disfrutando. Sólo para señalar algunas: La vida, la inteligencia, tus capacidades, tus habilidades, la salud, tu trabajo o estudio, el alimento que comes cada día, tus bienes materiales, tu familia, son cosas por las cuales cada día hemos de darle gracias a Dios por tenerlas.
Pero te has preguntado - ¿Por qué Dios me ha dado la vida? ¿Por qué Dios me ha dado inteligencia, capacidades y habilidades? ¿Por qué Dios me ha dado salud? ¿Porqué Dios me ha dado trabajo o estudio? ¿Por qué Dios me da el alimento diario? ¿Por qué Dios me ha dado posesiones materiales? ¿Por qué me dio una familia? ¿Por qué Dios ha dado a Jesús para que tengamos la salvación? La respuesta es, porque él es bueno, porque nos ama, porque quiere demostrar que nos bendice independientemente de nuestras obras. El hace salir el sol para buenos y malos; hace llover sobre justos e injustos; El da oportunidades a todos por igual. Si estuviéramos conscientes que todo lo que tenemos o somos, realmente nuestras actitudes para con Dios serían totalmente diferentes.
Nuestra vida debería caracterizarse por tener: gratitud, alabanza continua, fe, consagración y servicio. Sin embargo la Palabra de Dios dice... Mi pueblo ha cometido dos pecados -Me abandonaron a mi fuente de agua de vida. Es dejar de dar a Dios el primer lugar en mi vida, y alejarse de Dios, esto trae dolor y vergüenza; En el libro del profeta Jeremías dice - Señor, tú eres la esperanza de Israel. Todo el que te abandona quedará avergonzado. Todo el que se aleja de ti desaparecerá como un nombre escrito en el polvo, por abandonarte a ti, manantial de frescas aguas. Jeremías 17:13 Hoy podemos ver matrimonios quebrados, proyectos truncados, dolor y fracaso. Lo más doloroso son aquellos que han visto o experimentado el poder de Dios: Llegaron a Dios con el agua al cuello, desesperados. Dios ha restaurado su matrimonio, ha sanado una enfermedad, les ha dado una casa, abrió puertas de trabajo, les permitió ver a sus hijos volver a Dios, Sin embargo el envión les dura poco y vuelven a su liviandad y falta de compromiso.
La segunda afirmación es - cavaron para si sus propias cisternas, pozos rotos. Pusieron en primer lugar cosas efímeras, placeres de este mundo, la vanagloria de la vida, las salidas, el confort, los amigos...y todas esas cosas fueron ocupando el lugar de Dios. Cambiaron la confianza en Dios por autosuficiencia; la Palabra de Dios por la televisión; la fe por un positivismo barato; hemos confiado en amuletos, cábalas, falsos dioses, ídolos y hemos tomado por un sin número de atajos, que no llevan a Dios, ni sacian mi sed espiritual. ¿No le ha pasado que ha probado de todo y nada le sacia? ¿Ha tratado de llenar su interior con espiritualidad y aún así se siente vacío o incompleto? El salmista decía -Todas mis fuentes están en ti Salmo 87:7 ¿Cómo está mi vida? ¿Podré decir como el Salmista? Mi fuente de gozo está en ti; Mi Fuente de paz está en ti; Mi fe está puesta sólo en ti; Tú eres la fuente de mi esperanza; Mis proyectos se originan en hacer tu voluntad. Podrás decirle...Señor perdóname por haber dejado tu fuente y haberme hecho otras cisternas...hoy consagro toda mi vida solo a ti. Dijo Jesús -Si alguien tiene sed, venga a mí, y el que cree en mí, que beba. Como dice la Escritura, del interior de aquel correrán ríos de agua viva. Juan 7:37b-38. “Todos los que tengan sed, vengan a beber agua; Isaías 55:1ª; Dígale junto conmigo, Señor no quiero otras fuentes, sólo quiero beber de ti, tu solamente sacias mi sed y en ti, solo en ti, he puesto mi confianza. Dios le bendiga.
Los comentarios de este artículo se encuentran deshabilitados.