Por REDACCION
Las relaciones entre Brasil y Argentina a comienzos de 1912 no se hallaban en su mejor momento.
Por ello, el presidente argentino Roque Sáenz Peña acudió al mejor hombre que conocía bien a los brasileños, se trataba nada menos que el más astuto, conocido como el "Zorro Roca". Aceptó este, y se reunió con Sáenz Peña, ultimaron los detalles y allá fue "El zorro".
El pueblo carioca daba la bienvenida al amigo del Brasil, aquél que lo había visitado en la gira de 1899. La reconciliación fue un hecho, y se acercaba el broche final; se trataba la conmemoración del "Grito de Ipiranga"; nada menos que el 90 aniversario del 7 de septiembre de 1822, cuando al margen del Río Ipiranga se estableció la Independencia del Brasil.
Fue una celebración de enormes proporciones; sobre todo en Petrópolis, al Norte de Río de Janeiro, antes de mudarse a Brasilia.
Allí estaba Roca encabezando la comitiva argentina, y participando de los festejos. Un grupo de argentinos aguó en San Pablo, la alegría brasileña, el partido de la Independencia terminó 6 a 3 a favor de los argentinos; pero hubo revancha, lo fue en Río de Janeiro frente a las autoridades nacionales, el 15/9/1912. Previamente los argentinos habían ganado a los ingleses por 9 a 1, en campo bien pesado por la lluvia.
Ante 7.000 espectadores (una multitud para el fútbol de aquel tiempo), se cantó el Himno de Brasil, coreado por los cariocas que agitaban en sus manos banderas brasileñas y argentinas. El combinado argentino se plantó frente al palco, oficial y dio tres "hurras" por Brasil. A los 17 minutos el argentino Mayes, conquistó el primer gol para su combinado; tres minutos más tarde, Susan puso el marcador 2 a 0; a los 37 minutos Hayes hizo el tercero, o sea 3 a 0. Terminó el primer tiempo, se refugiaron los equipos en los vestuarios, y Roca, aprovechó para ir a saludar a sus gladiadores. Tomó del brazo al capitán argentino Jorge Brown, y les dijo a todos en forma paternal: "Muchachos, Brasil está de fiesta, hoy tienen que perder: 'Háganlo por la Patria'", y se marchó. Los argentinos demoraron en salir al campo, para el segundo tiempo.¡Estaban deliberando!
Total que con 2 nuevos goles de Hayes, el partido fue 5 a 0; o sea que no le hicieron caso al Zorro. Sacaron los argentinos los pies del acelerador, sino hubiera sido una goleada humillante.
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