Por Redacción
En una publicación de la revista Atalaya, acercada a la Redacción de este portal online, entre los temas abordados hace alusión a que el texto sagrado nos ayuda a evitar que problemas de la vida se agraven.
Y en relación al abuso del alcohol se trae a la superficie que "Diana sintió que la ansiedad la estaba empujando a beber cada vez más. La Biblia no prohíbe el consumo moderado de bebidas alcohólicas, pero sí dice 'no llegues a estar entre los que beben vino en exceso' (Proverbios 23:20).
"El abuso del alcohol se asocia con problemas graves de salud, relaciones dañadas o rotas, y millones de muertes prematuras todos los años. Si las personas siguieran los sabios consejos de la Biblia, podrían evitarse muchas de esas consecuencias.
"Eso hizo Diana, quien ahora dice 'me di cuenta de que la bebida no calmaba mi ansiedad. Puse en práctica el buen consejo de Filipenses 4:6, 7: 'no se inquieten por cosa alguna, sino que [...] dense a conocer sus peticiones a Dios'. Todas las noches, cuando mis pensamientos iban a mil por hora, oraba a Jehová y le contaba cómo me sentía: mi rabia, mi dolor, mi desesperación... y le pedía que me ayudara a ser más positiva.
"Al día siguiente, hacía todo lo posible por dejar atrás esos sentimientos negativos. Orar a Jehová me ayudaba a concentrarme en lo que tenía y no en lo que no tenía. Decidí no volver a beber alcohol nunca más porque valoraba mucho la paz que había encontrado y no estaba dispuesta a perderla".
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