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Información General Martes 12 de Abril de 2016

El bombero "ángel" de Córdoba

Miguel Peláez es bombero voluntario de Alta Gracia, y parece tener su destino marcado por el cura Brochero. En 2000 en un accidente salvó a un bebé que estaba muy mal. Ese niño hoy tiene 16 años. El pasado sábado Peláez volvió a salvar vidas humanas.

Redacción

Por Redacción

La noche del 28 de setiembre de 2000 el bombero voluntario Miguel Peláez participó del rescate de un accidente en la ruta C45 en Falda del Cañete. Salvó a un bebé que estaba muy mal. Ese bebé hoy tiene 16 años y es conocido como "el chico del milagro" del Cura Brochero, quien en octubre se convertirá en el primer santo argentino.

Peláez viajará a compartir la ceremonia en el Vaticano junto a Nicolás Flores, aquel nene de 11 meses que rescató prácticamente muerto del auto.

El sábado pasado en la autopista Córdoba-Carlos Paz se cruzó con un accidente. En un auto chocado viajaba un hombre trasplantado de un riñón hace un mes con su hermana, la donante y dos acompañantes más. Mientras le rezaban al "cura gaucho"  la primera ayuda que apareció fue Peláez.

LO SUCEDIDO A NICOLAS

Nicolás fue admitido como el primer milagro de Brochero porque la ciencia no pudo explicar cómo se salvó de la vida vegetativa que le habían diagnosticado los médicos. Fue la primera de las dos pruebas que el "cura gaucho" sumó para ser santo. La otra es la recuperación de Camila, una nena sanjuanina.

El auto en el que iba Nicolás chocó de frente con una camioneta que venía sin luces. Su abuelo -quien manejaba- murió y el bebé sufrió un traumatismo craneoencefálico muy grave, perdió masa ósea y masa encefálica y tuvo paros cardiorespiratorios.

Su papá siempre relata que al verlo palidecer y con los "ojos hacia atrás", pensó que se moría y empezó a "pedirle a Brochero por su vida". Peláez pasó por el lugar a los 15 minutos del accidente. La criatura no respiraba, lo reanimó y logró sacarlo del primer paro.

Memora hoy La Nación que casi 25 minutos de reanimación -con una declaración de muerte en el medio- les llevó a los médicos el que Nicolás volviera a respirar. El pronóstico era que había sobrevivido pero que no iba a ver, hablar ni caminar.

Aunque tiene la mitad de su cerebro, Nicolás camina, habla, lee y lleva una vida normal. ¿Tiene en Miguel Peláez su ángel guardián?

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