Por REDACCION
(Cosquín) Como estaba anunciado en la programación de las actividades culturales, los días 26 y 27 de enero estuvieron destinados a llevar a cabo el 33° Congreso Nacional del Ser Argentino y su Cultura. El tema convocante para esta nueva edición fue la Ley Nacional de Enseñanza de Folclore en las Escuelas. Desafíos y aportes para su pronta implementación. Con objetivos precisos en dar discusión y para informarnos, compartir distintas miradas, debatir sobre los desafíos que tenemos por delante y construir colectivamente nuevas contribuciones para la pronta implementación de la Ley Nacional de Enseñanza de Folclore en las Escuelas de toda la argentina. La invitación alcanzó a artistas, educadores, estudiantes, legisladores, funcionarios, referentes de distintas organizaciones, gestores culturales y todas las personas interesadas en la temática. En efecto la ley N° 27535 fue votada el año pasado y llegó para asegurar el derecho de los educandos de recibir educación sobre el folclore como bien cultural nacional. Por lo que su sanción el 20 de noviembre de 2019 y su promulgación el 18 de diciembre del mismo año, permiten debatirla sobre una base firme y concreta. El abordaje del folclore supera los consabidos espacios de la música y la danza, y se proyecta a todos los temas que integran esa disciplina social tan cara a los sentimientos de los habitantes de este suelo. Con autoridades presentes, se dejó inaugurada la edición 2020 y se desarrollaron las actividades planteadas en el temario que la organización planificó previamente. Se mencionó la necesidad de tener en cuenta a la antropología, las costumbres, las leyendas, las comidas típicas. La inclusión fue otros de los tópicos destacados en cuanto a la integración de los pueblos originarios, todavía desconocidos por la mayoría de la población y que las currículas por diseñar deberán contemplar como temas relevantes en los contenidos programáticos. Representantes de los distintos sectores culturales dejaron oír sus pensamientos y expresaron sus ideas conforme a la futura necesidad de que las aulas sean contenedoras de un nuevo concepto de educación toda vez que el folclore, ajeno a los claustros hasta ahora, pueda ser bienvenido y oficie de trampolín para la formación del niño, del adolescente, del joven, y de todos quienes tengan la responsabilidad de afrontar un futuro pleno con la seguridad de que el conocimiento de las raíces más profundas del pueblo le permitirá desarrollarse e integrarse al cuerpo social.
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