Por Redacción
Para algunos es "el hombre de las mil voces". Muchos chicos, jóvenes y hoy adultos lo escucharon cientos de veces como a alguien cotidiano. Pero al mismo tiempo, no sabían de quién se trataba, porque él hablaba a través de sus personajes. Locutor, cantante popular, autor y productor de jingles famosos durante décadas, fotógrafo y por sobre todo dueño de un humor a toda prueba, Pedro "Pelusa" Suero es un ícono de la historia del espectáculo.
"Me crié en un ámbito netamente musical", contó a Diario Popular, y agregó "ya que mi madre y mi tía eran pianistas, aunque nunca se dedicaron profesionalmente, pero eran muy buenas. Mi tía era muy amiga de los hermanos Abalos, venían siempre a casa, y tanto es así que cuando hoy me encuentro con Vitillo, el único sobreviviente, me dice '¡qué tal, pariente!'".
SE ESPERABA UNA NENA...
Pedro memoró que "en mi familia todos vienen de Santiago del Estero, una provincia que hace de la música un culto, en especial de la chacarera. Yo soy el único porteño, hijo único y nací cerca de plaza Italia". Y destacó que "me pusieron 'Pelusa' porque mi vieja esperaba una nena, entonces no había ecografías, y salí yo. Fue la primera broma que hice".
UN PROFESOR "MUY DURO"
Por otra parte, recordó "el canto era algo cotidiano para mí, y aprendí a los 4 años a cantar los tangos más reos y lunfardos, aún sin saber qué querían decir", y reconoció que "nunca pude aprender un instrumento, de chico me mandaron a un profesor de piano, pero era un italiano muy severo, me pegaba en los dedos, y me frustró".
UN DUO, LUEGO UN TRIO, CUARTETO Y QUINTETO
Con el tiempo, "Pelusa" armó un dúo con un amigo que sabía tocar muy bien la guitarra, Mario Orliac. Les enseñaba Víctor Ledesma, integrante junto a Rodolfo Martínez de un dúo muy renombrado por aquellos años '40.
"Ese dúo con el tiempo se convirtió en trío, en cuarteto y luego en quinteto, yo ya era adolescente. Y por medio de un compañero conocimos a Rodolfo Sciamarella hijo, cuyo padre era el famoso autor de tangos y canciones como 'Salud, dinero y amor' y cientos más de éxitos. Además fue el padre del jingle publicitario, él nos llevó a un estudio y nos hizo grabar, por primera vez lo hice profesionalmente, y aprendí los guiños de la técnica de grabación".
ATRAS QUEDO LA ARQUITECTURA
A partir de los '50, Pedro, que durante cuatro años estudió arquitectura pero el arte pudo más, se dedicó al canto profesional y de a poco conoció el mundo del jingle publicitario, gracias a los contactos de Sciamarella.
Pero además se vinculó a muchos autores y cantantes de distintos géneros.
En definitiva, "Pelusa" Suero señaló que "soy muy amigo de Chico Novarro, de cuando era baterista, y cuando grabó 'El Orangután' yo hice la voz de la orangutana, porque tuve esa virtud de crear voces diferentes y raras, que se expresaron en miles de avisos y jingles".
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