Por REDACCION
El triduo pascual dio comienzo con la liturgia del Jueves Santo. En él se conmemora a Jesús lavando los pies a sus discípulos y la institución de la eucaristía.
El obispo de la Diócesis Luis Alberto Fernández continuó la Semana Santa, la más importante del calendario litúrgico católico, con el lavado de los pies y la celebración de la eucaristía. Realizó este gesto en la Alcaidía local, donde se encuentran alojados hombres y mujeres privados de libertad, en la Jefatura de Policía.
Fernández destacó en su homilía que "Jesús nos demuestra que el amor requiere del servicio humilde a los hermanos, ya que el mismo Dios se hizo humilde al extremo para realizar esta tarea, que en su época era propia de la servidumbre".
Y agregó: "Si El, siendo Dios nos dio este ejemplo, ¿podemos nosotros no tratar de hacer el bien y amar a los hermanos, también a los enemigos?".
Finalizada la ceremonia, se compartió un momento de grata camaradería con los internos.
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