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Información General Viernes 20 de Julio de 2018

El peligro de desear

CLARIVIDENTES

Agrandar imagen FOTO. J. BARRERA CLARIVIDENTES./ La puesta fue anoche en el Centro Cultural Municipal sala Sociedad Italiana.
FOTO. J. BARRERA CLARIVIDENTES./ La puesta fue anoche en el Centro Cultural Municipal sala Sociedad Italiana.
Oscar Godoy

Por Oscar Godoy

El Centro Cultural Municipal sala Sociedad Italiana, colmada con un público entusiasta, disfrutó de una puesta cargada de sentidos, sentimientos y una desopilante historia casi cinematográfica del gran dramaturgo y director Javier Daulte.

La obra se plantea en tres episodios que parten de situaciones extraordinarias, fantásticas.

La primera, un grupo de personas desesperadas buscan la luz pergeñando una estafa, a través de los poderes clarividentes de una mujer tratan de convencer a un millonario en la bancarrota de hacer fortunas en la bolsa de valores, y desarrollan una estrategia, una cámara de vidrio y tres “conejillos” contratados, tres jóvenes, dos mujeres y un hombre, demostrarán los poderes adivinatorios de la vidente y cobrarán por esa información un jugoso cheque.

La duda del cliente provoca dilaciones inesperadas y la atmósfera comienza a volverse extraña.

La segunda, la vidente comienza a evidenciar dificultades y descubre el origen de su mal, ella no predice los hechos futuros, si no que los hechos del futuro son en realidad la manifestación de sus deseos y el deseo es incontrolable y la tensión crece y ya nada será igual. Afuera el mundo se vuelve caótico y el adentro es aún peor.

Los “conejillos” comienzan a descubrir la verdad y a pesar de tener diferencias, se organizan para correr los velos.

La tercera, el caos ya es el estado natural, estado de sitio, bombardeos, ulular de sirenas, en ese contexto “los conejillos” toman por asalto el poder, y comienzan a ejercerlo con violencia y despotismo, todo se desmorona el engaño de la clarividente se descubre y todos son rehenes de sus acciones, “los conejillos” gobiernan y a través de paralelismos con películas comienzan a interpretar los hechos, clarividencia cinematográfica.

Se logran escenas maravillosas con cuadros casi fotográficos que narran el caos y la locura de los protagonistas, la música juega un rol en el momento de generar climas de películas.

Todo se vuelve caótico, todos contra todos, sálvese quien pueda y ya nadie puede, el fin es el principio de la nada y todo explota y se desmorona.

¿De qué somos capaces ante el caos y la falta de esperanza?

¿En qué nos convertiremos si solamente somos movidos por el deseo?

El apocalipsis está servido, a la mesa señores y salud!.

Brindemos por el teatro, brindemos por propuestas como la de Javier Daulte!

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