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Información General Lunes 8 de Mayo de 2017

Elisa Brown, la novia del Plata

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Pepe Marquínez (Sunchales)

Por Pepe Marquínez (Sunchales)

Había nacido en Inglaterra el 31 de octubre de 1810. Era la hija mayor del matrimonio formado por el almirante Guillermo Brown, nuestro máximo héroe naval y Elizabeth Chitty .Al poco tiempo de nacer llegó a nuestras tierras. Se afirma que fue la preferida del almirante, se ocupaba de su correspondencia y atendía todo lo atinente a sus cuestiones personales

Hacia 1826, siendo el almirante Brown Jefe de la Armada Nacional se incorpora a la misma, un joven marino británico Francisco Drummond. Al conocerse con Elisa, nació entre ellos una pasión y admiración profunda. Se prometen matrimonio. Elisa contaba con tan solo 17 años de edad. Por su parte Drummond era escocés y tenía siete años más que ella. Había nacido en Dundee y provenía de una familia de militares: su padre y cuatro de sus hermanos habían muerto en el campo de batalla.

Al poco tiempo de incorporarse a nuestra armada, Francisco ya era el capitán de la goleta Maldonado y a escasos meses participó de la batalla de Juncal contra las fuerzas brasileñas, donde tuvo un comportamiento heroico siendo ascendido a sargento mayor .

El romance entre Elisa y Francisco fue fugaz pero intenso. Drummond se integra a la familia Brown , concurre a las fiestas que organizan allegados y se ve con frecuencia a la pareja paseando por parques y alamedas.

Con promesa de amor eterno deciden casarse para el regreso de Francisco de la próxima expedición bélica.

Por su parte, el almirante Brown ve con buenos ojos la relación de los jóvenes y es más: está orgulloso de que Francisco sea marino.

Pero el destino quiso que Drummond no regresara de su última incursión naval. En la contienda- combate de Monte Santiago- las fuerzas patriotas se encontraban en una notable desventaja con respecto al poderío de la flota brasileña: tan solo cuatro barcos argentinos contra diez y seis buques enemigos. Nuestro personaje era el comandante del bergantín “Independencia”, una de las naves patriotas. Se trabó una lucha desigual, encarnizada y sin cuartel. Su barco se quedó sin municiones y en un acto heroico se embarcó en un bote para llegar hasta la goleta “Sarandi” en busca de pertrechos. Al mando de esta última se encontraba el bravo Juan Coc. Al abordar el “Sarandi”, fue alcanzado y herido de muerte por la metralla enemiga .

Moribundo, en los brazos de Coc, Francisco le expresó su dolor por no poder volver a ver las montañas de Escocia , dejó para su madre un reloj y su anillo de compromiso para su amada Elisa.

El almirante Brown, presente en la batalla, al enterarse de la fatalidad, se trasladó en la oscuridad de la noche hasta el “Sarandi”y alcanzó a verlo a Drummond con vida. Su penosa y cruel agonía duró tres horas.

Elisa recibió la noticia del fatal desenlace de boca de su padre, quien además puso en sus manos el anillo que le legara su amado. Se afirma que lo hizo con una absoluta entereza, no derramando una sola lágrima, aunque otras fuentes aseveran que sufrió un estado demencial pasajero.

Finalmente el 27 de diciembre de 1827, día fijado por los amantes para celebrar la boda, Elisa, de una belleza incomparable, vestida con su traje de novia y con el anillo de su amado Francisco, se interna en las aguas del Rio de la Plata y pone fin de forma trágica a su efímera vida.

El almirante Brown quedó totalmente tocado y su vida posterior a esta tragedia fue signada por el dolor y la pena.

Nuestro conocido poeta del tango Héctor Pedro Blomberg, compuso un poema a su memoria que tituló precisamente “La novia del Plata”.

Sus despojos mortales se encuentran en el cementerio de La Recoleta, en el mausoleo de su padre, en una pequeña urna de madera.

El día del sepelio de Elisa, el diario British Packet editado en Buenos Aires para la colectividad británica publicó en grandes caracteres: “Dios quiera que puedan crecer las violetas en tu tumba”.



 

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