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Información General Domingo 26 de Octubre de 2014

En 1914 hubo cuatro votaciones legislativas en nuestra ciudad

Como hecho inusual y por problemas complejos, los rafaelinos con escasa participación concurrieron a las urnas para eligir a los representantes para el Concejo Deliberante en cuatro oportunidades: 14 de junio, 19 de julio, 23 de agosto y 29 de noviembre.

Emilio Grande (h.)

Por Emilio Grande (h.)

El primer Concejo Deliberante de Rafaela no terminó su mandato. A fines de mayo de 1914, sus integrantes renunciaron en forma masiva como consecuencia de una situación que se inició a fines de 1913, cuando se sancionó la ordenanza general de impuestos y el presupuesto para 1914, con números que duplicaron al anterior.

A los inconvenientes en los servicios públicos hay que agregar una mayor presión impositiva como síntoma de la crisis económica derivaba de la situación internacional, una sequía en 1913, inundaciones en 1914 y la intención del intendente Manuel Giménez de crear nuevos gravámenes sobre artículos de primera necesidad.

Esta realidad motivó la presentación de una nota en la que se solicitaba la rebaja del 50% del monto de los impuestos sancionados en diciembre de 1913. La petición, firmada por 582 vecinos, argumentaba la crisis económica, la triplicación del monto a pagar y la necesidad de "impedir (...) que este centro (...) caiga aniquilado por leyes impositivas exorbitantes".

Los firmantes de la solicitud eran casi en su totalidad vecinos que no tenían actuación política ni demasiada participación en las asociaciones intermedias.

Giménez se defendió argumentando que "algunas firmas están repetidas y que los afectados por impuestos municipales sólo constituyen el 65% de los peticionantes".

La oposición al gobierno municipal fue significativa no sólo a través de la prensa local, sino que además se realizaron reuniones públicas. Esta situación motivó la renuncia de uno de los concejales -dimisión que luego retiró-, la presentación de una acusación criminal contra el periódico opositor "La Fusta" y la reducción del monto de algunos impuestos municipales.

La disminución que el Concejo Deliberante dispuso para algunos impuestos no conformó a los descontentos y, en razón de ello, el 19 de mayo de 1914 la Unión Vecinal elevó una enérgica petición al Concejo: "Pedir la anulación del cargo de inspector municipal, reducir a una sola las guardias municipales, estudiar la reducción a $ 150 mensuales el sueldo de secretario del intendente, estudiar el arreglo de calles, suspender el impuesto de riego".

El periodismo local tuvo en estos hechos una desctada participación y la intensidad de la prédica opositora llegó a motivar la queja de los concejales. La mayor disputa estuvo a cargo de La Fusta, de Aldo Giragli; El Liberal, de Camilo Simonetta (murió el 19 de junio de 1924); y el Independiente, de Juan Andrés Fernández.


LAS ELECCIONES

En los comicios realizados el 14 de junio de 1914 para constituir nuevamente el Concejo Deliberante la lucha electoral estuvo representada por dos agrupaciones: la Unión Vecinal y la Unión Comunal, dos asociaciones locales, formadas por personas de distintos partidos políticos.

El número de votantes fue inferior a 1913. La causa debe buscarse en el hecho de haberse utilizado el padrón de ese año y que estaban inscriptos fundamentalmente los radicales partidarios de la Unión Comunal. A la Unión Vecinal adhirieron un número bastante significativo de vecinos que en 1913 no mostraron interés en participar.

El edil electo Pablo César renunció antes de incorporarse; también renunció otro de los concejales elegidos, Bartolomé Parodi, pero el Concejo no la aceptó. En los años siguientes se dieron situaciones similares en el Concejo local, cuya causa haya sido el hecho de ocupar un cargo que no estaba remunerado.

La renuncia de César motivó un nuevo comicio, desarrollado el 19 de julio de 1914. En esa votación se observa una participación aún menor, 136 sufragantes, y se produjo un empate entre Juan Fernández, de la Unión Vecinal, y Francisco Sáenz Díaz, de la Unión Comunal.

El empate entre los dos candidatos hizo necesaria una nueva convocatoria electoral que se realizó el 23 de agosto del mismo año. Se mantuvo una pequeña variante de participantes, 150, venciendo el vecinalista Juan Fernández con el 60% de los votos sobre Juan Perucca.

De acuerdo a la legislación vigente, el Concejo debía comenzar a sesionar en ordinarias en setiembre, pero no se reunió hasta el 23 de diciembre.

La demora en la asunción de Fernández tiene que ver con la renuncia del concejal José Nolli y la terminación del mandato de Bartolomé Parodi y Nicolás Gutiérrez, quedando en el Concejo un sólo edil.

Las elecciones del 29 de noviembre de 1914 presentaron como novedad la apertura del Registro Cívico Municipal. La nueva inscripción evidencia mayores deseos de participación, pero el padrón se anuló y se utilizó el de 1913.

Otro elemento que llama la atención es que sólo se presenta la Unión Vecinal. Los radicales estaban convulsionados por problemas internos y las consecuencias del sonado caso Juan Machain.

Como resultado de los comicios de noviembre en el Concejo rafaelino se constituyó con tres ediles de la Unión Vecinal y uno de la Unión Comunal, Ramón Casabella, que no adhería a Giménez. En consecuencia, el intendente se encontró con un Concejo netamente opositor y fue escasa la labor de este último en 1914.


Fuentes: Vincenti, María Inés, "La vida municipal en Rafaela. Un inicio conflictivo: 1913-1915", Primeras Jornadas de Historia Regional, 1988; Archivo Histórico Municipal de Rafaela.

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