Por Redacción
MENDOZA. - Monseñor Carlos María Franzini asumió en la mañana de ayer como nuevo arzobispo de Mendoza en reemplazo de José María Arancibia. En una emotiva ceremonia en la que prestó juramento de fidelidad, el prelado de 61 años se comprometió a trabajar por una nueva evangelización y señaló que la pobreza conduce a Cristo. Participaron cerca de 2.500 fieles.
Desde las 10, el Santuario Nuestra Señora de Lourdes de El Challao se colmó de sacerdotes y religiosas de todo el país y de cientos de mendocinos que, pese al calor, decidieron darle la bienvenida al prelado, quien desde el año 2000 era obispo de Rafaela, Santa Fe.
“No tengo plata ni oro pero les doy lo que tengo, Jesucristo”. Con estas palabras, el religioso que, durante doce años ofició como obispo de Rafaela comenzó su peregrinaje en Mendoza.
La situación de alta montaña fue el pedido fundamental que se manifestó y ofreció en el acto religioso. “Ayuda y consuelo de Dios para los damnificados de alta montaña”, fue el pedido que atravesó toda la ceremonia religiosa.
Ante el nuncio apostólico Emile Paul Tscherrig, y los demás obispos, Franzini dio el juramento de fidelidad. Allí recibió la imagen del Cristo crucificado para que la besara y realizó la aspersión con agua bendita sobre sí mismo y los presentes.
Luego recibió la casulla y una mitra que lo acompañarán durante su gestión al frente de la Iglesia mendocina.
La lectura de las Letras apostólicas conque el Papa Benedicto XVI nombró arzobispo de Mendoza hicieron emocionar a Franzini, quien luego recibió el báculo pastoral y se sentó por primera vez en la cátedra episcopal, generando un caluroso aplauso entre los fieles.
Durante un breve discurso como flamante arzobispo, Franzini se emocionó al recordar a los fieles que dejó en Rafaela y al agradecer a sus padres y al arzobispo saliente, Arancibia, quien se retiró en noviembre del año pasado después de cumplir los 75 años -edad límite para desempeñar la función eclesiástica- y 17 como arzobispo de Mendoza.
Franzini se comprometió a trabajar por una nueva evangelización en la provincia y se refirió a la pobreza como materia pendiente, sentencia que fue recogida por el gobernador Francisco Pérez, quien participó de la ceremonia.
El mandatario estuvo acompañado por el intendente de Las Heras, Rubén Miranda, y algunos miembros de su gabinete, como el ministro de Infraestructura, Rolando Baldazo, el secretario de Transporte, Diego Martínez Palau y el ministro de Hacienda, Marcelo Costa.
Fuentes: diario Los Andes y www.mdzol.com.
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