Saltar menú de navegación Teclas de acceso rápido
Información General Jueves 30 de Mayo de 2019

Es mamá, tiene marido y novio al mismo tiempo.

Laura Báez está casada hace casi 15 años, y cuando dos de sus hijos estaban en Jardín le propuso a su marido "abrir la relación". Hace dos años que tiene otra pareja sexual y afectiva en simultáneo. Los hijos lo saben.

Agrandar imagen FOTO INTERNET
FOTO INTERNET Crédito: LAURA Y ANDRES. Un matrimonio con hijos, y una historia realmente llamativa.
Redacción

Por Redacción

Llevaba casi 10 años de casada y ya era mamá de cuatro hijos. Aunque los dos menores seguían en Jardín de Infantes habían dejado de ser bebés y, por eso, las exigencias de la maternidad habían menguado.

El espacio que se abrió -físico y mental- permitió que Laura se acercara al feminismo, se sumergiera en la teoría y revisara, entre otros temas, los mitos del amor romántico. Enseguida, comenzó a verle las costuras a la monogamia.

EL INICIO DE LA PAREJA

Laura Báez y Andrés Budani se conocieron cuando ella tenía 16 años y él 23. Fueron durante años parte de un grupo de amigos pero con el tiempo, él se separó y se pusieron de novios. Formaron una pareja "tradicional", se mudaron juntos y en 2005 por sugerencia de quienes les aseguraron que iba a facilitarles trámites vinculados a los hijos que planeaban tener, se casaron.

Después nació el primero de sus hijos, el único de los cuatro que ya va a la secundaria. En el marco de esa estructura monogámica nacieron los cuatro chicos, que hoy tienen 13, 11, 9 y 7 años.

"Hace casi 20 años que estamos juntos y nos adoramos, siempre tuvimos una relación muy buena. A diferencia de lo que he escuchado decir a otras parejas que abrieron sus relaciones, nosotros no necesitábamos tener otras parejas sexuales para 'salvar al matrimonio', ni nada por el estilo". le contó Laura Báez (39) a Infobae.

Fue, en cambio, "una convicción política muy fuerte" la que la impulsó a plantear la idea de salir de la monogamia. "A medida que fui adentrándome en el feminismo empecé a hacerme preguntas tales como 'soy un límite para la persona que amo?, ¿soy una cárcel? ¿nuestra relación le está impidiendo vivir otros vínculos que enriquecerían su vida? ¿Eso quiero ser?'", señaló en la charla.

LO QUE VINO CON LOS AÑOS

Lo que se fortaleció con la militancia fue la idea política de autonomía, y al respecto la mujer manifestó "no respetar la autonomía del otro pareciera ser un símbolo de amor verdadero. Si lo amás de verdad no podrías tolerar que bese a otra persona, se dice, y para nosotros amar no es ser posesivo, es otra cosa".

Hace cinco años entonces, cuando sus dos hijos más chicos todavía iban al Jardín, Laura le dijo a su marido "tenemos que hablar".

"Me contó todo esto que le preocupaba”, agregó Andrés (46), y luego dijo "si nosotros nos amamos y estamos bien no tenemos por qué ser un límite para el otro".

Esa fue la primera vez que hablaron de "abrir la relación", es decir, de habilitar la posibilidad de que los dos puedan tener, en simultáneo, otros vínculos sexuales y afectivos.

LA TRANSICION

La transición entre la relación monogámica y la poliamorosa fue "turbulenta", dado que "cuando pasás de la teoría a la práctica es muy movilizador, y a mí (contó ella)  me costó un montón, emocionalmente la pasé mal. Lo que te hace continuar es el compromiso ideológico que estábamos asumiendo".

LA ACTUALIDAD

Hoy Laura sigue casada con Andrés y, desde hace dos años, también está en pareja con Diego.

En tanto, su marido está casado con ella y también sale con otra mujer.

Seguí a Diario La Opinión de Rafaela en google newa

Los comentarios de este artículo se encuentran deshabilitados.

Te puede interesar

Teclas de acceso