Por Redacción
Los científicos esperan que Aeolus -nombrado así por el personaje mitológico griego Eolo, Señor de los Vientos-, mejore drásticamente las predicciones del tiempo, ya que actualmente el viento es el parámetro meteorológico peor estudiado. Gracias a un instrumento puntero compuesto por un láser ultravioleta y un telescopio, el satélite podrá determinar la velocidad del aire hasta una altura de 30 kilómetros en todo el globo y prácticamente en tiempo real.
La misión de la Agencia Espacial Europea (ESA), organización que ha pagado el viaje de El País a Kurú, cuesta 480 millones de euros y lleva casi 20 años de preparación.
El satélite de 1.357 kilos despegó acoplado a un cohete Vega, el más pequeño de los lanzadores que utiliza la ESA.
"Nunca es fácil poner un satélite en órbita. Estoy muy contento, es un éxito para Europa", afirmó por videoconferencia el director general de la agencia, Johann-Dietrich Wörner, al confirmarse el éxito del lanzamiento en la sala de control.
Los comentarios de este artículo se encuentran deshabilitados.