Saltar menú de navegación Teclas de acceso rápido
Información General Miércoles 29 de Octubre de 2014

Estudian un posible milagro de Pironio

En 2008 un niño de Mar del Plata, de un año y medio, se intoxicó con purpurina y los padres recurrieron a la oración de una estampita del cardenal Pironio. A pesar de que los médicos decían que si el infante se curaba quedaría con graves secuelas, la sanación se produjo en su totalidad y los padres lo atribuyeron a la intercesión del cardenal Pironio.

REDACCION

Por REDACCION

BUENOS AIRES, 29 (NA). - Un posible milagro realizado por la intercesión del cardenal argentino Eduardo Pironio, quien falleció en 1998 es estudiado en el Vaticano y lo podría llevar a ser declarado beato.

En 2008 un niño de Mar del Plata, de un año y medio, se intoxicó con purpurina y los padres recurrieron a la oración de una estampita del cardenal Pironio. A pesar de que los médicos decían que si el infante se curaba quedaría con graves secuelas, la sanación se produjo en su totalidad y los padres lo atribuyeron a la intercesión del cardenal Pironio.

La vicepostuladora de la causa de Pironio, Beatriz Buzzetti Thomson, confirmó que la Congregación para las Causas de los Santos estudia el caso de la curación sin explicación médica y sin secuelas del niño de 15 meses.

La responsable del proceso precisó que tras el accidente, los padres del niño recurrieron a la oración que se encontraba en el reverso de una estampa del cardenal Pironio, que recibieron de regalo.

En tanto, la oración dedicada al fallecido purpurado fue aprobada por la Conferencia Episcopal Argentina y la causa de beatificación de Pironio se abrió en junio de 2006 en la diócesis de Roma.

El cardenal Pironio nació el 3 de diciembre de 1920 y, tras ser obispo de Mar del Plata entre 1972 y 1975, fue trasladado a Roma para cumplir funciones en la Congregación de los Institutos de Vida Consagrada.

Falleció el 5 de febrero de 1998 en Roma, por eso el proceso se inició en la capital italiana, aunque sus restos descansan en la basílica de Nuestra Señora de Luján.

Se requiere de un milagro para que la Iglesia declare beato a una persona y de otro producido después de ser beatificado para que alcance la santidad.

La Iglesia en la Argentina tiene ocho beatos, se trata del Cura Brochero, las monjas Crescencia Pérez, Nazaria Ignacia March Mesa, María Tránsito de Jesús Sacramentado (Madre Cabanillas o Madre Maravilla) y María Ludovica De Angelis, el coadjutor salesiano Artémides Zatti, la laica Laura Vicuña y Ceferino Namuncurá.

Seguí a Diario La Opinión de Rafaela en google newa

Los comentarios de este artículo se encuentran deshabilitados.

Te puede interesar

Teclas de acceso