Por REDACCION
Dante no sólo le dio a la literatura universal una de sus más indiscutidas obras literarias: “La divina comedia”, sino que supo sintetizar el espíritu medieval y abrir camino hacia las nuevas ideas humanistas. La obra se ubica a lo largo del siglo XIV y por eso tiene tanta ideología medieval cono renacentista; su tema es religioso, pero la forma pertenece al humanismo.
Además, es el gran renovador de la lengua y poesía italiana. Abandonó el latín como lengua literaria, en beneficio del italiano, del dialecto toscano. La lengua vulgar tuvo un efecto fundamental, ya que su obra llegó a un público más amplio y participativo. Para él, esta es más noble, porque es natural, materna. Afirma que tiene carácter universal; en cambio el latín es la lengua aprendida y reservada para un grupo reducido de hombres cultos. Poco después de su muerte, existirán los llamados “Lectura Dantis”, lugares en donde se leía su obra y se explicaban las alegorías y significados de la “Divina Comedia”. Dante se había convertido en un modelo lingüístico y el referente de toda obra no escrita en latín.
Tituló “Comedia” a su gran obra, porque para él, la comedia era “lo que empezaba mal y acaba bien”. Según el esquema clásico de la época, no podía ser tragedia porque su final es feliz.
“La divina comedia” es el resumen de todas las ciencias y los conocimientos de la época; expone la doctrina católica y describe el infierno y cielo tal cual él los concibió. Es el viaje del poeta en busca de su amada Beatriz, ya muerta y en el Paraíso. Para llegar ahí, debe transitar por el Infierno y el Purgatorio. Allí se encuentran los pecadores que pagan sus culpas. El Infierno es como un inmenso anfiteatro en donde distribuye a los pecadores según sus culpas y castigos. La naturaleza infernal concentra todo lo grandioso, lo horrible, lo horroroso, lo feo que la naturaleza puede crear, transformado en belleza de vida, en dulzura y suavidad de afectos. El viaje de Dante es el viaje mítico de la humanidad en busca de la tan añorada felicidad. La alegoría de la vida bajo la forma de una visión del mundo de ultratumba. Es el paso del pecado a la gracia. Los tres mundos: infierno, purgatorio y cielo, reflejan los modos de ser de la humanidad.
Dante influyó decisivamente no sólo en los autores italianos posteriores, sino en la literatura en general. El interés por la “Divina Comedia” se extendió también a la pintura, la escultura y la música. Grandes artistas como Boticelli o Miguel Angel reprodujeron pasajes de la obra.
Esta obra es actual, vigente. Las bajezas y grandezas ahí descriptas son las del mundo de hoy, las del hombre de todos los tiempos. Sólo cambian los nombres y las circunstancias. Los temas son universales, no hay barreras geográficas o temporales.
La grandeza de Dante nos permite leer su obra después de tantos siglos y reconocernos a nosotros y a otros en la genialidad de su escritura.
Aporte del Centro Toscano de Rafaela.
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