Por Redacción
El regreso de Marcelo Tinelli a la TV tenía fecha certera: 15 de mayo, y esto se trasladaría al 22 ó 29, en tanto las alarmas sobre su estado de salud todavía no se apagaron.
El pico de estrés que le generó su candidatura en la AFA, el desgaste de las idas y vueltas y las duras negociaciones le jugaron una mala pasada. Fueron semanas difíciles que repercutieron profundamente en la salud del conductor.
DESVANECIMIENTO, Y ALGO MAS...
Desde su entorno cercano aseguran que "el Cabezón" sufrió un susto que no le dejó margen para mirar para otro lado y seguir con las mismas exigencias de siempre. Tuvo dos episodios en los que se desvaneció, de ahí que ahora se lo vea moverse por la ciudad con chofer, algo inusual en él.
Para evitar que alguno de estos episodios lo encuentre manejando y termine en una desgracia mayor, Tinelli ahora opta por ubicarse en el asiento del acompañante y, de paso, se evita padecer el estrés que puede generarle estar frente al volante.
Aunque primero se aseguró que su problema de salud estaba vinculado a la presión alta, el propio Tinelli se encargó de negarlo. Fue cuando dijo "tuve un cuadro de estrés, nada de presión alta como se dijo. Lo más importante para mí es trabajar para el programa. Es la temporada número 28 y para nosotros es muy importante estar concentrados y tener mi cabeza en eso".
Y agregó "no tengo que pensar en hacer 200 millones de notas y exposiciones con todo lo que tiene que ver con lo deportivo, sino que tengo que estar cuidándome esos cinco o seis meses que no estoy en el aire para volver con todo".
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