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Información General Viernes 2 de Agosto de 2013

Interpretación teológica de este tiempo eclesial

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REDACCION

Por REDACCION

Antes de volver a Roma donde es rector del Colegio Sacerdotal Argentino, el padre Antonio Grande ofreció la charla "Una interpretación teológico pastoral del tiempo eclesial reciente" el 24 de julio pasado en la parroquia Fátima, donde fue párroco. A continuación se transcriben las partes más importantes:

Les comparto una reflexión teológico pastoral del tiempo reciente de la Iglesia, signado por la renuncia del papa Benedicto XVI el pasado 11 de febrero, la elección del papa Francisco el 13 de marzo y el inicio de su ministerio pastoral como obispo de Roma el 19 de marzo. Mi aporte busca interpretar desde la luz de la fe estos acontecimientos, integrando diversos datos y apreciaciones recogidos en Roma, de numerosos testigos de los hechos, de las entrevistas y los relatos periodísticos, y de algunos actores sociales y religiosos.

Desarrollo tres temas: 1) Benedicto XVI coronó su enseñanza luminosa sobre Jesús, guía de su Iglesia para la salvación del mundo, con el gesto de su renuncia; 2) el Espíritu Santo por medio de los cardenales elige a Francisco como obispo de Roma para animar la nueva evangelización del mundo contemporáneo; 3) Francisco lleva su experiencia de la Iglesia en Latinoamérica y el Caribe a toda la Iglesia, para continuar la renovación pastoral impulsada por el Concilio Vaticano II.

1) Benedicto XVI coronó su enseñanza luminosa sobre Jesús que guía a su Iglesia para la salvación del mundo, con el gesto de su renuncia. Señalo que la evangelización a los hombres de nuestro tiempo signado por tantos cambios que afectan los valores que animan su cultura, incluso los religiosos, se ha constituido en el tema destacado de la reflexión teológica en estos 50 años desde el inicio del Concilio.

La única misión de la Iglesia se diversifica por la situación religiosa ante la fe cristiana. El Vaticano II había distinguido: la acción misionera con los no cristianos, la acción ecuménica con los no católicos y la acción pastoral con los católicos.

A los 15 años de ese evento, Pablo VI recogió las propuestas del Sínodo sobre la evangelización de 1974 y el año siguiente procuró dar un nuevo impulso a la evangelización. Nos entregó una síntesis genial que sigue siendo inspiradora del pensamiento y de la acción evangelizadora en nuestros días. Presenta la evangelización como una acción comunicativa por la que la Iglesia, guiada por el Espíritu de Jesús y del Padre, entrega el Evangelio a los hombres mediante su testimonio de vida, el anuncio de la Palabra y la celebración de los sacramentos, convocándoles a participar de la vida del Pueblo de Dios y de su misión prolongada en la historia. Integra la comprensión integradora de los componentes esenciales de la acción evangelizadora y de su proceso o itinerario desarrollado día a día.

Juan Pablo II especificó tres situaciones desde el punto de vista de la evangelización a las que la Iglesia debe responder: la misión ad gentes, la actividad misionera hacia las personas, comunidades y pueblos que no conocen a Jesucristo; la actividad pastoral, la actividad que guía a las personas y a las comunidades hacia la madurez en Cristo; la nueva evangelización, la actividad intermedia de reavivar la fe en las comunidades cristianas ya implantadas en Europa y América pero en situación de crisis.

Más tarde propuso la nueva evangelización para Europa y para el mundo. Afirmó que “la Evangeli nuntiandi es la carta magna de la nueva evangelización” y ella “es la interpretación del magisterio conciliar sobre lo que es la tarea esencial de la Iglesia”. 

En continuidad con sus predecesores, en octubre de 2010, Benedicto XVI tomó dos iniciativas para la evangelización del mundo contemporáneo. Junto a la histórica congregación para la evangelización de los pueblos, cuyo nombre señala la misión de la Iglesia a partir del mandato misionero de Jesús (Mt 28,19) y considera de un modo especial la missio ad gentes en pueblos no cristianos, creó el consejo pontificio para la promoción de la nueva evangelización, para pensar la evangelización de los pueblos cristianos que han recibido la fe pero vacilan su adhesión a Jesucristo. Convocó una nueva asamblea general ordinaria del Sínodo de los Obispos para 2012 y le asignó el tema de la nueva evangelización para la transmisión de la fe cristiana: Nova evangelizatio ad christianam fidem tradendam. 

Relaciona la acción del Espíritu Santo animando el Concilio Vaticano II como fuente de inspiración de un renovado estilo de vida eclesial y de su misión evangelizadora, que genera la nueva evangelización como un nuevo impulso espiritual. Expresa la nueva evangelización como “un nuevo encuentro con el Señor” que permite el “redescubrimiento de la fe”.

Esta presentación nos permite abordar el tema de la renuncia de Benedicto XVI. Conviene hacer emerger la pregunta que se hicieron muchas personas en el inicio de estos eventos, al renunciar: “¿Benedicto XVI escapó a su responsabilidad o su renuncia en un gesto magnánimo?” Su gesto es original por el modo consciente y fundamentado de su decisión que desde hace varios siglos no acontecía en nuestra Iglesia.

En el libro entrevista "Luz del mundo" había afirmado: “si el Papa llega a reconocer que física, psíquica y mentalmente no puede ya con los deberes de su ministerio tiene el derecho y, en ciertas circunstancias, también el deber de renunciar”.

Su renuncia fue un acto de fe confiado, racional y amoroso. Hay que creer mucho en Dios y querer mucho al pueblo de Dios para entregar el supremo oficio de amor. 

2) El Espíritu Santo por medio de los cardenales elige a Francisco como obispo de Roma para animar la nueva evangelización del mundo contemporáneo.

Como el evangelizar expresa la misión de toda la Iglesia, afirmo que Francisco ha sido elegido por el Espíritu Santo, por la mediación del trabajo de los cardenales y la intercesión del Pueblo de Dios en todo el mundo, para guiar a la Iglesia de Jesús, en el inicio del tercer milenio, en la acción de nueva evangelización.

En una de las congregaciones generales preparando el cónclave, el cardenal Jorge Bergoglio expresó su parecer sobre el estilo que tendría que encarnar quien fuese elegido como sucesor de Pedro. Usó la imagen de los santos padres sobre el ser y la misión de la Iglesia, ella es como la luna, su luz proviene del Sol, que es Cristo, la luz verdadera que ilumina a todos los pueblos (LG 1).

Pastor que anima la comunión, en su primer mensaje guió una oración de reconocimiento e intercesión por el Papa emérito, asume su legado de renovación pastoral, hace suya aportando a la encíclica "La luz de la fe", que ya tenía una redacción de su predecesor, y lo invita a acompañarlo en el día de su presentación.

¿Cómo fue percibido el inicio de su ministerio pastoral? 

Pude escuchar de numerosas personas en lugares y situaciones diversas, una percepción popular sobre el Estado Vaticano: “se debe corregir la corrupción”, “algo no anda bien y tiene que cambiar”. Y, con la presencia del Papa Francisco, “él puede cambiar las cosas, esperemos que lo dejen hacer, que encuentre los caminos”.

Algunas voces expresan el rumor y el temor de poder acercarse el fin del papado, expresión poco creyente, porque no viste, no habita en el palacio vaticano, y no usó la limusina, como sus predecesores. O, porque al hablar todos los días en las homilías en Santa Marta puede equivocarse, o porque usa un populismo rastrero.

En palabras del teólogo Piero Coda, su presencia y su acción integran el testimonio y la enseñanza: la esperanza es recreada: Francisco por sus gestos y sus palabras hace presente el Evangelio vivo que influye y que atrae a los hombres de nuestro tiempo falto de ideas y de creatividad.

3) Francisco lleva su experiencia de la Iglesia en Latinoamérica y el Caribe a toda la Iglesia, para continuar la renovación pastoral impulsada por el Concilio Vaticano II. 

Conviene hacer memoria de algunos rasgos de nuestra Iglesia en América Latina y el Caribe, para valorar el regalo de Dios desde esta porción del Pueblo de Dios como obispo de Roma.

La Iglesia Católica es la única institución presente en todo el espacio y todo el tiempo de América Latina desde 1492. Según la agencia Latinobarómetro, en 2011, ella seguía ocupando el primer lugar en la credibilidad pública con un promedio del 64% en el total de América Latina.

Desde el Concilio nuestra Iglesia no sólo se ha planteado el “qué” y el “para qué” sino que también ha pensado y actuado varios “cómo” de la nueva evangelización.

Aparecida, en 2007, contando con Bergoglio como animador destacado y responsable de su documento, impulsó un intenso movimiento misionero para compartir la vida en Cristo con nuestros pueblos. Algunos textos significativos:

“Aquí está el reto fundamental que afrontamos: mostrar la capacidad de la Iglesia para promover y formar discípulos y misioneros que respondan a la vocación recibida y comuniquen por doquier, por desborde de gratitud y alegría, el don del encuentro con Jesucristo. No tenemos otro tesoro que éste. No tenemos otra dicha ni otra prioridad que ser instrumentos del Espíritu de Dios, en Iglesia, para que Jesucristo sea encontrado, anunciado y comunicado a todos, no obstante todas las dificultades y resistencias. Este es el mejor servicio que la Iglesia tiene que ofrecer a las personas y naciones (cf. EN 1)” (DA 14).

En el horizonte de pensamiento de Francisco el discernimiento espiritual jesuítico personal y en la acción pastoral. La opción por los pobres de la teología del pueblo o de la cultura, perspectiva argentina relacionada con la teología de la liberación asumida desde Medellín y valorizada por Benedicto XVI en el inicio de Aparecida. 

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