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Información General Domingo 18 de Agosto de 2013

“¡Jesucristo es nuestro libertador!”

CONSEJO DE PASTORES DE RAFAELA

REDACCION

Por REDACCION

Por Carlos Terranova. - En el evangelio según San Marcos 9.14-29 se nos cuenta de un padre que trae a su hijo a Jesús porque desde niño estaba totalmente tomado por un espíritu inmundo que lo mantenía mudo, el padre relata... Maestro, traje a ti mi hijo, que tiene un espíritu mudo, el cual, dondequiera que le toma, le sacude; y echa espumarajos, y cruje los dientes, y se va secando; y dije a tus discípulos que lo echasen fuera, y no pudieron. La historia concluye con la intervención poderosa de Jesús trayendo completa libertad al joven. Todos anhelamos vivir en completa libertad. Quienes estamos en Cristo podemos afirmar: “¡Soy libre en Jesús!” Hemos dejado atrás la cautividad de una vida centrada en nosotros y nuestros intereses, y por la cruz de Jesús hemos sido librados del maligno. Sin embargo, a nuestro alrededor hay mucha gente que vive cautiva: del pecado, de vicios, de sistemas que le destruyen y oprimen.

Jesús viene al encuentro de nuestra realidad (vv.14-15). Primero vamos a detallar el contexto de este pasaje. Jesucristo estaba rumbo a Jerusalén (la cruz, la obra por la que había venido), toma a Pedro, Jacobo y Juan y sube al monte, en donde ocurre la transfiguración del Señor. Cuando bajan del monte, llega al valle, en donde estaba la multitud, los problemas, ¡los cautivos! El Señor Jesús no evade nuestra realidad, sino que llega al encuentro de nuestra situación de vida. Él es el primer interesado en librar y sanar a cada persona. Él anda en busca del ser humano, porque “nos amó primero”. Cristo llega al encuentro de nuestra realidad.

Jesús quiere que vengamos ante Él con nuestros problemas (vv.17-18) Se encuentra con el profundo dolor del padre de este muchacho. ¿Lo puede imaginar? ¿Ha sentido usted dolor por la situación de sus hijos? No se trataba de algo más, algo que podría solucionarse sin la intervención divina. ¡Aquí se precisaba un milagro! ¡Una liberación total! La enfermedad -en este caso, de origen satánico- que tenía cautiva la vida de este joven estaba dominando toda la escena familiar. Seguramente nadie tenía paz y todos vivían bajo tristeza y desesperanza. Seguramente habían intentado todo, pero sin resultado. Así está la gente (lo intenta todo: curanderos, parapsicólogos, manosantas, falsas religiones) Y finalmente, llegan hasta Jesús, rompiendo estructuras mentales y doblegando el orgullo para venir ante Él con sus problemas. La realidad me muestra muchos viven a nuestro alrededor sufriendo la esclavitud. Creen que son libres, pero en realidad están atados al pecado, los vicios, la depresión, cautivos de la baja auto estima, los complejos y el dolor, en esta situación, el enemigo de nuestras almas aprovecha para robar, matar y destruir. Debemos aprender a venir ante el Señor con nuestros problemas; debemos clamar por las familias, por la nación, invitando a todos a que se acerquen a Cristo sin temor.

Jesús quiere que nos acerquemos a Él con fe (vv.23-24). El padre del muchacho tenía fe -aunque “pequeña” y “débil”- por eso fue a Jesús. Al no estar Él, los discípulos intentaron liberar al joven, pero no pudieron hacer nada. Es llamativo, porque en ocasiones anteriores sí pudieron... Y echaban fuera muchos demonios, y ungían con aceite a muchos enfermos, y los sanaban. (Marcos 6.:13). De paso, qué triste si también se dice eso de nosotros, discípulos del Señor, que “no podemos” dar respuesta a las necesidades de la gente. Jesús expresa su desazón con todos por la falta de fe y ordena que traigan al muchacho. Hay un diálogo, una manifestación diabólica, y entonces viene la respuesta del padre pidiendo ayuda para aumentar su fe (v.24) Jesús halla fe en el hombre, que declara necesitarla más que nunca (una de las oraciones más sinceras de la Biblia), y eso es suficiente para que el Sanador obre el milagro y la liberación del muchacho, el Señor quiere que nos acerquemos ante con Él con fe. Que volvamos a creer en sus promesas. Que creamos que es posible cambiar el país con Jesús. Que Dios sigue siendo el Dios de los imposibles, el único que puede librar a quienes están bajo la cautividad del enemigo. Que puede librar a la Argentina de las garras de satanás. En nuestras necesidades, debemos tener fe en Jesús, debemos depender del Espíritu Santo para quebrar “la esclavitud y la opresión”. En el evangelio de Juan 8: 31-32 y 36 leemos las palabras de Jesús, quien sigue diciendo: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres. “Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres”. ¡Él es nuestro libertador! ¡El que quiere y puede darnos la verdadera libertad! Dios les bendiga.


El autor es pastor de la Primera Iglesia Evangélica Bautista. E-mail: pastorcarlosterranova@gmail.com.

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