Saltar menú de navegación Teclas de acceso rápido
Información General Lunes 16 de Febrero de 2015

Jugar, ganar, perder: un atentado a la dignidad

Leer mas ...

Alicia Riberi

Por Alicia Riberi

Recorriendo un casino, mis ojos se desorbitaban ante tantas experiencias encontradas. Mujeres de todas las edades, desaforadas con unas “maquinitas que prometían salvarles la vida” y sólo veía rostros, enojados, concentrados como si estuvieran definiendo algo fundamental para sus vidas y sólo estaban tirando a la basura un tiempo para encontrarse más profundamente a sí mismas y crecer. ¿Por qué hablo de mujeres y no de los hombres? Porque me sorprende que son más apasionadas y malhumoradas las mujeres y no muestran tener un límite, ya que buscaban en sus bolsos como exigiendo que siempre aparezca un peso más para jugar. 

De los hombres lo sabía, ya que muchas conocidas discutían asiduamente con sus esposos por la atracción desmedida por el juego en el “casino”. Mis pasos eran cada vez más lentos y mis ojos cada vez más asombrados y un joven mesero se dirige a mí y me dice:

- ¿Señora busca algo en especial?

Y yo le respondí:

- No en realidad busco si por aquí vino la cordura de visita.

El se sonríe y me dice…

- Señora eso acá no existe…

- Qué pena le dije…

Después queremos que los niños y jóvenes aprendan de los adultos…de estos adultos que sin darse cuenta se fueron dejando ganar por una adicción, que es como una droga farmacológica, que nubla la vista y descontrola el espíritu.

¿Es que alguien puede creer que en un casino puede encontrar la solución a sus problemas económicos? Cuando tanta gente ha perdido autos, casa, fortunas, hasta creo que serían capaces de hipotecar sus propios órganos aduciendo que es la última mano y que les va a cambiar la suerte.

Cuando analizo lo que cuesta organizar una vida con metas claras para tener una casa, un auto, grandes empresas, negocios, emprendimientos, menos entiendo como alguien puede perder la cordura hasta ese punto, en donde se trasgreden la normas básicas del comportamiento humano.

Cómo puede ser que los seres humanos hayamos llegado a un punto tan crítico, como para creer que robando, estafando, prostituyendo, jugando, mintiendo se puede sobrevivir y construir un mundo habitable para todos.

Los centros de juegos son un gran negociado que termina, no sólo con las vida de la personas, con su ruina, sino con la pérdida total de la dignidad. Es que a las personas nos cuesta tanto darnos cuenta del valor de una familia estable y es que tan rápido nos olvidamos de porque la formamos y dejamos de ser responsables del bienestar de toda esa familia, por una ruleta, naipes, máquinas, salones vip de juegos, en donde el reloj deja de marcar las horas normales de una vida para marcar el tiempo de descuento.

Hombres…mujeres…familias…recuperemos la cordura…nuestros hijos nos están mirando y se supone que están aprendiendo.

Jugar…perder….ganar… un atentado a la dignidad.

Seguí a Diario La Opinión de Rafaela en google newa

Los comentarios de este artículo se encuentran deshabilitados.

Te puede interesar

Teclas de acceso