Por Amado Raspo
La Constitución aprobada por el Congreso Nacional, que establecía el régimen unitario de gobierno.
EI comisionado porteño, envía a Ibarra una esquela, haciéndole saber que al día siguiente, tendría "el honor de entregar sus mensajes en audiencia solemne". El Gobernador le contesta que "Podía pasar por su casa cuando gustase".
A las tres de la tarde, cuando el ardiente sol del verano santiagueño, quema con sus rayos las calles desiertas; Texanos Pinto, vestido de frac de ceremonia y acompañado por sus secretarios se presenta en la casa del Gobernador.
Este gobernador, estaba durmiendo la siesta y una criada condujo al comisionado al dormitorio Del Gobernador, quien recibe al Comisionado, en calzoncillos, la camisa abierta, y una vincha en la cabeza.
La entrevista fue breve; al día siguiente Ibarra, convencido Federal, devolvió a Texanos Pinto, por medio de un soldado, la Constitución unitaria, y además una comunicación del Gobernador, por la cual se le ordenaba abandonar la ciudad en el término de 24 horas; lo que se verificó antes del transcurso del plazo.
Extractado de "Crónica Histórica Argentina" Tomo III.
Los comentarios de este artículo se encuentran deshabilitados.