Por Blanca M. Stoffel
Era el año 1932 y
nacía en Rafaela una nueva institución que nuclearía -a partir del
tiempo- los más importantes y valiosos aportes culturales de los
que hoy se enorgullece. Eso surgió gracias al esfuerzo y el
entusiasmo -sin desmayos- de un valioso grupo de jóvenes de aquel
entonces que pusieron toda su garra y entusiasmo para lograr crear
una institución que hoy es orgullo de nuestra ciudad. Hablo del
Centro Ciudad de Rafaela que después de más de 80 años de vida
puede mostrar con merecida satisfacción una trayectoria
significativa, importante y trascendente.
Entre aquellos primeros
jóvenes estaban: Mariano Quirós, B. Juan Lasserre, Antonio Terragni,
José Amongero y muchos otros cuyos nombres figuran entre los
auténticos gestores de la institución.
En sus primeras
reuniones, llevadas a cabo en el domicilio de José Amongero, se
fijaron como objetivo primordial la difusión del teatro,
propiciando la realización de espectáculos y la formación de un
Cuadro Filodramático. A este primer grupo de jóvenes se adhirieron
algunas mujeres con inquietudes como Valentina Acastello, Nélida
Chiarelli, Cora Fernández y otras.
Se redactaron los
Estatutos y se formó la primera Comisión Directiva siendo su
Presidente el Sr. Juan Lasserre y el Vice el Sr. Rosendo Ruiz.
Como no tenían local
decidieron reunirse o bien en casas de familia o en su defecto usar
el local de la Sociedad Obrera. Mientras tanto alquilaron un pequeño
local que estaba en la esquina de B. Lehmann y Moreno (donde
actualmente se erige el palacio Municipal) y que creo que en su
momento era propiedad del Sr. Gunthard. Tuvieron que pintarlo y
adecuarlo a sus propósitos y construir un escenario para sus
ensayos. El mobiliario que era necesario para alguna representación
por el momento era facilitado por los integrantes de la Comisión
Directiva, así fueran espejos, sillones, o cuadros.
Pero en 1939 se resolvió
alquilar el Teatro de la Sociedad Italiana y a partir de ese momento
pudo desarrollar sus actividades en un ambiente propicio y adecuado
sobre todo para las representaciones teatrales.
Ya en el año 1933 había
empezado el grupo filodramático a brindar sus primeras actuaciones; algunas obras eran breves, adecuadas para ser presentadas ante un
público totalmente ajeno a este tipo de representaciones teatrales.
Incluso, con algunas de estas pequeñas obras se presentaron en
poblaciones vecinas como Clucellas, Zenón Pereyra, etc.
Los artistas de aquel
entonces eran: Valentina Acastello, Antonio Terragni, Celia del
Reguero, Nelly Chiarelli y otros y alguna de las obras presentadas
fueron: “Rigoberto”, “Ni el amor ni el mar”, “La justicia
de antaño” y otras.
El Director del grupo
teatral fue Juan B. Lasserre.
Pero en el año 1958 el
desgraciado incendio de la Sociedad Italiana que arrasó sus
instalaciones, dio por tierra sus proyectos. En esa oportunidad don Juan García Puente que era el propietario del Cine Colón, ofreció las
instalaciones del Cine para las presentaciones como una solución
inmediata, pero en los miembros de la C.D. surgió como necesidad
perentoria y un anhelo común el contar con un local propio.
De inmediato pusieron manos a la obra y comprometieron
su esfuerzo y entusiasmo para dotar a Rafaela de una Sala de Teatro.
En esos momentos se ofrecía en venta lo que fuera la residencia de
don Faustino Paviolo y su familia, ubicada en Bulevar Lehmann, un
amplio espacio en un lugar adecuado. Empezaron gestiones ante
organismos oficiales y privados para obtener los fondos para llevar
adelante este ambicioso proyecto.
El Fondo Nacional de las Artes
otorgó un generoso préstamo y los diputados Alberto Borella y
Mario Verdú solicitaron a la Cámara de Diputados de la Provincia
una suma de $ 5.000.000 que les fue otorgado.
La colaboración de todo
el pueblo de Rafaela fue evidente, sobre todo cuando fue necesario
requerir su ayuda para la adquisición de las butacas.
Desgraciadamente, a punto de concretarse la inauguración de la
flamante sala, durante el año 1967, en el mes de diciembre fallece
el Sr. Juan B. Lasserre, socio fundador y primer presidente de la
institución. De inmediato los integrantes de la C.D. deciden que su
nombre quede ligado para siempre a la institución, para que la
ciudad no olvide su quehacer.
Al fallecer Lasserre
aparecen varios nombres para desempeñarse como directores del Grupo
Filodramático: Mariano Quirós, Esteban Rabbia, Rafael Salvatore o
Francisco Tosco.
En octubre de 1969 se
procede a la inauguración oficial del Teatro Lasserre coincidente
con los festejos de la Semana de Rafaela. Y ese mismo año se unieron
el conjunto teatral del Ateneo Juvenil “José M. Estrada” llamado
“Ricardo Rojas” con todo su elenco y el grupo teatral del Centro
Ciudad de Rafaela, bajo la dirección del Prof. Ariel Abdala,
presentando la Obra “Las de Barranco”. Continúan después
presentando otras obras con gran éxito de la crítica y del público
y además con la incorporación de nuevos actores como Luz Rioja de
Gor; José María Ferrero y Alcides Castagno. Responsable de la
escenografía era el arq. Mario Williner.
En 198l el elenco está
ensayando la obra “Living Room” cuando fallece inesperadamente el
Prof. Ariel Abdala. Asume como director Antonio Germano y la obra
pudo ser estrenada el 13 de junio. Con la misma obra viajaron a San
Francisco, Rosario y Santa Fe.
En el año 1977 se
resuelve llamar a licitación para utilizar la sala como cine el que
se inaugura oficialmente en 1978.
Otras actividades se
desarrollaron también en el ámbito del Centro Ciudad de Rafaela. La
Asociación de Amigos de la Música, a cuyo frente estaban Antonio
Berta, Nelson Rosetti, el Dr. Oscar Ardiles, y otros, se ocuparon con
gran entusiasmo de traer importantes conjuntos musicales y artistas
para que actuaran ante el público rafaelino. Así desfilaron
orquestas, conjuntos corales, concertistas destacados que fueron
calurosamente aplaudidos.
Un resonante triunfo
teatral fue la presentación del libro del autor rafaelino Lermo
Balbi; “Adiós, Adiós Ludovica”, obra premiada por la Dirección de
Cultura de la Provincia de Santa Fe, la que además aportó los
fondos para la impresión del libro. Se ofrecieron varias funciones
con la sala colmada de espectadores y alcanzó también repercusión
a nivel nacional y por supuesto en todas las ciudades en las que se
presentó. La historia de una familia de colonos radicada en la pampa
gringa, fue recibida con enorme interés y tanto su autor como el
director Germano responsable de la puesta en escena, recibieron el
aplauso unánime del público.
En 1987 la puesta en
escena de una nueva experiencia teatral titulada: ”La increíble
historia del Dr. Leoni”, elaborada sobre la base de muchas
anécdotas de este pintoresco personaje que vivió en Rafaela
alrededor del año 1930, también cosechó el aplauso del público.
Hoy, a través del
tiempo, podemos valorar la importantísima labor cumplida por estos
entusiastas rafaelinos. El esfuerzo mancomunado
de tantos hombres y mujeres se vio hecho realidad: era el sueño de
un puñado de voluntades que con empeño y entusiasmo lograron su
objetivo: dotar a Rafaela de un Cine-Teatro moderno, donde tuvieran
cabida los sueños y proyectos de muchos hombres y mujeres que
dedicaron generosamente su esfuerzo y su tiempo para darle a la
ciudad una institución que los llenara de orgullo y satisfacciones.
A ellos nuestro
agradecido recuerdo.
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