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Información General Sábado 13 de Enero de 2024

La mirada de Gustavo Mondino sobre la situación actual del teatro

El director de La Máscara expresó para LA OPINIÓN sus sensaciones y pensamientos frente a un panorama de crisis a nivel cultural, tanto nacional como local. "No solo afecta en lo económico, sino también en un sentido más profundo, de haber luchado mucho tiempo por ser contemplados, por lograr el reconocimiento del Estado, por entender que la vida de muchos teatros, sin el apoyo del Estado, sería imposible o inviable".

REDACCION

Por REDACCION

Luego de la caravana cultural que se llevó adelante en Rafaela en la Plaza 25 de Mayo y que se replicó en todo el país, LA OPINIÓN buscó la palabra del presidente del Centro Cultural La Máscara y director del Festival de Teatro de Rafaela, Gustavo Mondino. 
Cabe destacar que alrededor de 150 personas se reunieron en el corazón de la ciudad para poner en común y debatir las nuevas medidas del gobierno de Javier Milei, en donde se propone, entre otras cosas, cerrar el Instituto Nacional del Teatro y el Fondo Nacional de las Artes. Asimismo, desfinanciar el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) y el Instituto Nacional de la Música (INAMU).
En este sentido, Gustavo Mondino expresó su preocupación e incertidumbre frente a un panorama desfavorable para el arte en todas sus ramas. A su vez, habló sobre el Festival de Teatro y su continuidad con el cambio de gestión en la ciudad, bajo la intendencia de Leonardo Viotti. 

¿Cómo vivieron la caravana en la ciudad?

Yo pienso que toda instancia democrática, de encuentro y de escucha es buena. No es una instancia que se ve a menudo entre distintos sectores de la cultura de Rafaela. Podría mencionar como un espacio democrático y de charla el espacio de la Comisión para la Promoción de la Cultura, que es una comisión municipal que apoya a diferentes grupos e instituciones que fomentan y trabajan para la cultura de Rafaela. Es un espacio en donde muchas, no todas, pero muchas personas que trabajamos en la cultura participamos, que ojalá sirva para estar organizados y más comunicados y poder reflexionar acerca de lo que se hace con la cultura de la ciudad, de cómo el Estado tiene que estar presente garantizando que la cultura sea de fácil acceso para todos los ciudadanos. Ojalá este primer impulso a raíz de esta alerta a nivel nacional con la que nos desayunamos todos a fines del año pasado sirva para que estemos más presentes, más unidos, más informados entre todos los que estamos trabajando en el sector. En ese sentido, pienso que podría haber habido mucha más gente, pero también entiendo a Rafaela como una ciudad que es bastante reticente a este tipo de manifestaciones. Pienso que el grupo de gente que había fue bastante bueno pero que deberíamos multiplicarnos y ser muchos más. No solo los que estamos afectados directamente, sino también toda la gente que disfruta y consume arte y cultura. 

Estas medidas afectan directamente a La Máscara, ¿qué podés decir de tus sensaciones este último tiempo?
Con respecto a La Máscara, claro que afectarían porque es una sala que cuenta con un subsidio de mantenimiento de sala del Instituto Nacional de Teatro, un subsidio que tienen prácticamente todas las salas independientes de teatro del país. Ese subsidio tiene un valor en lo económico y un valor en lo simbólico, porque si bien el dinero que aportan no es mucho para los gastos mensuales que tiene una sala, es una ayuda que nos permite sostener y pagar algunos gastos de mantenimiento de la sala. Pero el Instituto Nacional de Teatro también tiene muchas otras línea ayuda para los grupos de teatro independiente del país. El INT es un organismo que fomenta la actividad cultural, teatral independiente. Sería muy grave la ausencia de un organismo así por el cual se luchó durante muchos años para que se promulgue una ley que lo cree. No solo afecta en lo económico, sino también en un sentido más profundo, de haber luchado mucho tiempo por ser contemplados, por lograr el reconocimiento del Estado, por entender que la vida de muchos teatros, de muchas salas sin su apoyo sería imposible o inviable. 
Una amiga actriz que ha estado en los primeros momentos de La Máscara recordaba en la asamblea la odisea que para nosotros fue como un grupo de teatro, todos muy jóvenes, la poca experiencia, el miedo y demás, comprar la sala del Centro Cultural La Máscara. Para nosotros fue una cruzada fundamental que marcó un hito en la historia de La Máscara, del equipo y del grupo de teatro. Hubiera sido muy difícil pensar en esa compra si el INT no nos hubiera otorgado un subsidio que cubría un porcentaje muy importante de la compra de ese edificio. Hoy para las salas que no tienen espacio propio es muy difícil sostener espacios pagando un alquiler mensual, porque los números no cierran. Entonces la sensación de este último tiempo es esa, estar desorientado, intentar entender hacia qué lado vamos, en dónde estamos parados. 

En Rafaela también hubo un fuerte cambio político... ¿creen que habrá continuidad de eventos como el FTR? ¿qué pensás de la ausencia en esta gestión de una Secretaría de Cultura?

Estoy a la expectativa de lo que va a suceder. Entiendo que para quienes asumen el compromiso de conducir la ciudad debe haber mucha incertidumbre con un montón de cosas, porque la ciudad viene funcionando con una lógica, con una mirada de gobierno de un mismo signo político desde hace muchísimos años, en un año en donde la coyuntura nacional también es compleja. Entiendo que hay que dar tiempo a que las cosas vayan sucediendo y no apresurarse a ser desmedidos con las opiniones. En principio, cierta preocupación por que la Secretaría de Cultura haya dejado de existir independiente y pase a depender de la Secretaría de Educación y deje de tener una figura como un secretario de Cultura para tener a un coordinador. No me preocupan las formas, sí me preocupa que detrás de esas decisiones haya una mirada sobre la importancia que se le va a dar a la Cultura en esta gestión. Con respecto al Festival de Teatro, ojalá tenga continuidad, y esto lo expreso como persona de teatro y no como el director de los últimos años. Sería preocupante que el FTR deje de existir como política de Estado, de gobierno. Luego de dieciocho ediciones en donde siempre el acompañamiento de la ciudad ha sido hermoso, masivo, en donde el FTR ha marcado una generación de jóvenes rafaelinos, en donde hemos comprobado que han renacido las ganas de hacer teatro de mucha gente... sería difícil pensar que no se le de continuidad. En todo este tiempo el festival ha tenido momentos más arriba, más abajo, porque somos parte de una sociedad y de un presupuesto. Entendiendo que hay mejores y peores momentos, pero que es un evento que sucede y que se comparte y se vive en comunidad y que supo consolidarse como uno de los eventos más importantes a nivel cultural del país. 

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