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Información General Domingo 21 de Diciembre de 2014

La muerte, mensaje para la vida…

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Alicia Riberi

Por Alicia Riberi

Tanto se ha hablado de la muerte que para muchos es un tema para esquivar. Lo que veo, hoy por hoy, es que se vive la vida tan aceleradamente que poco se disfruta de lo trascendente. ¿Qué es lo trascendente? Precisamente la vida, es en ella que se resume el paso de cada uno por este mundo... ¿cómo administramos nuestros tiempos? ¿Qué espacios priorizamos? ¿Qué valores practicamos? ¿Qué manos tendemos?, ¿Qué lugar ocupa en nuestra vida, la verdad, la amistad, el respeto, la honestidad?

Cuántas veces nos detenemos a mirar a los ojos a cada uno de nuestros afectos, cuántas veces buceamos en esas miradas para advertir qué sienten, cómo están, si les urge algo. A veces es como si nos volviéramos tan egoístas que cerramos los ojos al verdadero sentido de nuestro paso por este mundo y sólo queremos lo que nos satisface ahora, ya, sin prestar atención si esto le causa dolor a alguien, mientras nos dé felicidad a nosotros ya está y lo justificamos diciendo "la vida es tan corta que hay que pasarlo lo mejor posible".

Muy pocas veces nos detenemos a pensar que lo que es mejor para nosotros, no lo es tanto para otros y que las personas que no piensan como nosotros no son nuestros enemigos, ni debemos sacarlos de nuestra cercanía, sino escucharlas para poder construir algo más rico y que me abra nuevos espacios de pensamiento para advertir que el universo Dios lo creó, para que todos compartamos todo, sin distinción ni discriminación de ninguna clase. La vida es corta para el que la vive sin freno, sin prejuicios, sin nobles premisas, porque pareciera que siempre le van a robar algo, en cambio el que la vive desde y para el amor, aceptando con humildad las distintas pruebas, compartiendo los dones recibidos sin esperar recompensas, para ese, el tiempo pasa sin importarle lo rápido o lo lento, sino la calidad desde los sentimientos.

La muerte es el duende negro, el pánico encubierto, el final de todo para el que no comprendió el sentido de la vida, para el que sí lo entendió, es el final de una vida y el comienzo de otra. Esto tiene más sentido y justifica todo lo vivido en la tierra y nos enseña que cada día, cada actitud, cada acción, cada vivencia determinó el cofre de la vida de cada persona, ese cofre que recibirá Dios como ofrenda para que perdone nuestras malas acciones y abra paso a ese paraíso que mantiene latente la esperanza de quienes sufrimos con paciencia los avatares de la vida y quien no lo entendió así, es el que siente que la muerte es la persiana de hierro que clausura la vida.

En cambio yo deseo llevarles desde el fondo mismo de mi propia fe, tal vez no la más grande ni la mejor, un mensaje de esperanza, la vida es sólo un escalón y la muerte es el pasaje a otro mucho mejor.

Deseo quedarme con el mensaje que alguna vez escuché a Luis Landriscina: el que le teme a la muerte es porque le trampeó a la vida.

La muerte es un mensaje para la vida y sólo el pasaje a un nuevo mundo de luz, amor y paz.

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