Por Tito Valenti
Sobre elecciones
En las postrimerías del año 2013, en Rosario una pareja fue acribillada a balazos dentro del auto en el que se conducían. El vehículo mostraba las huellas de veinte impactos, de los cuales la mitad dieron en el cuerpo de su conductor, Luis Roberto Medina, figura "destacada" en el narcotráfico. Su acompañante, una joven de 23 años, quedó tendida en el pavimento.
Este doble crimen tuvo gran resonancia, y aspectos que dieron lugar a fundadas sospechas. Por ejemplo, funcionarios provinciales "agarraron" la computadora Macbook de Medina que se supone contenía valiosa (¿y comprometedora?) información, sin orden judicial, para analizar su contenido. Esos funcionarios fueron el secretario de Tecnología de la Provincia, Javier Echaniz, y su segundo, Martín Degrati. La acción fue severamente censurada por la jueza interviniente.
Este señor Javier Echaniz fue quien tuvo a su cargo toda la parte informática del conteo de votos en las PASO del domingo 19. Con el antecedente del caso Medina, lo que haga este Echaniz estará siempre bajo una comprensible sospecha. "Acá hubo responsables que sabían que no habían ingresado esas 800 mesas y se informó a la población que lo habían hecho el 100%", expresó el diputado provincial Avelino Lago, ex-secretario electoral.
Más allá de las explicaciones que dé el gobierno provincial, lo cierto, lo evidente y lo concreto, es que brindó oficialmente a la ciudadanía una información que no era veraz, ya que faltaban contabilizar cerca de 245.000 votos. ¿Qué hubiera pasado si los otros partidos políticos no hubiesen denunciado esa irregularidad?
Y hablado (o mejor dicho, escribiendo) sobre elecciones, una breve referencia a la que tuvo lugar en la Corte Suprema de Justicia de la Nación, en la que sus cuatro ministros se votaron entre ellos. Resultado: la reelección del actual Presidente, Ricardo Lorenzetti. Todos los que pregonan un encendido espíritu republicano, suelen cuestionar las reelecciones de los gobernantes, por entender que posibilitan y muestran un apego al poder que resulta cuestionable y peligroso para la democracia.
No creo que esos mismos "republicanistas" cuestionen a Lorenzetti, que se apresta a iniciar su cuarto mandato como Presidente en el 2016. ¿2016? Si, leyó bien. Usted se preguntará: ¿Por qué votan y eligen con tanta anticipación? Es que puede variar el número de integrantes de la Corte, y entonces, tal vez Lorenzetti no pueda asegurarse su cuarto mandato. Así de simple.
Chau, hasta el sábado.
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