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Información General Viernes 13 de Marzo de 2026

La obra teatral "Eran 3 alpinos" vuelve al Lasserre

Este sábado 14 de marzo a las 21, en la Sala L del Teatro Lasserre, se presentará la obra “Eran 3 Alpinos”. En diálogo con LA OPINIÓN, el director, Martín Werlen, cuenta todos los detalles de esta propuesta escénica.

Agrandar imagen EN ESCENA. Estarán actuando Edgardo Pascua, Oscar Oviedo y Mateo Méndez.
EN ESCENA. Estarán actuando Edgardo Pascua, Oscar Oviedo y Mateo Méndez. Crédito: FOTO PRENSA

Este sábado 14 de marzo a las 21:00, en Sala L del Teatro Lasserre, se presentará la obra “Eran 3 Alpinos” de Julio Ordano, bajo la dirección de Martin Werlen.

La pieza cuenta con las actuaciones de Edgardo Pascua, Oscar Oviedo y Mateo Méndez, quienes dan vida a tres personajes que habitan los márgenes de la sociedad y encuentran, en medio del desamparo, una forma de sostenerse mutuamente.

Ambientada en una estación de tren, la historia nos introduce en el universo de tres hombres atravesados por la soledad, el miedo, el hambre y el frío, pero también por la poesía, el compañerismo y el amor por el otro. Entre relatos cargados de magia y una realidad que golpea con crudeza, los protagonistas inventan su pasado y sueñan con un futuro que parece imposible.

Con una mirada sensible y profundamente humana, “Eran 3 Alpinos” invita al público a detenerse en el costado más frágil de la existencia, allí donde incluso en la marginalidad puede sobrevivir la belleza.

En diálogo con LA OPINIÓN, el director, Martin Werlen, comenta todos los detalles de esta propuesta escénica.

¿Cómo fue tu trabajo como director con los actores?

El trabajo fue complejo, porque Eran tres alpinos no es una obra fácil de abordar. Julio Ordano es un autor muy prestigioso que escribe con una enorme poesía. Sus textos funcionan en dos niveles: uno más literal y otro que remite a un imaginario mucho más profundo.

Entonces el proceso con los actores implicó ir descubriendo esas capas del texto, entender qué dicen los personajes y también qué hay detrás de lo que dicen.

Fue un trabajo exigente, pero también muy satisfactorio. A medida que avanzaban los ensayos empecé a ver cómo la relación entre los personajes crecía, se nutría y tomaba cada vez más potencia.

Y finalmente el trabajo se completó cuando apareció el público. En el teatro, la obra termina de existir cuando el público la recibe. En las funciones fue muy emocionante ver cómo todo el trabajo del equipo y toda la magia que quisimos poner en escena se encontraba con la reacción del público. Ahí sentí que el proceso realmente había valido la pena.

Solés trabajar con elencos de mujeres... ¿cómo fue esta experiencia con tres actores masculinos?

Fue un gran desafío. Hacía tiempo que me venía preguntando qué pasaría con mi rol como director si trabajaba con actores varones, cómo podía abordar sus intereses, sus formas y el lenguaje propio del mundo masculino.

Yo siempre había trabajado con elencos de mujeres, así que esta experiencia fue muy enriquecedora y de mucho aprendizaje. Los tres actores me propusieron un abanico de creatividad enorme para trabajar, y eso hizo que mi tarea como director se volviera más dinámica y también más disfrutable.

Ese ida y vuelta creativo permitió que el texto creciera mucho. Pudimos jugar, probar, proponer y construir juntos la obra.

Además me encontré con tres actores muy comprometidos. Pertenecemos, y lo digo con mucho orgullo, al Taller de Teatro de Adultos del Centro Ciudad de Rafaela, del Teatro Lasserre. Me encontré con personas muy apasionadas por el teatro, que lo respetan y lo quieren mucho. Eso hizo que el proceso fuera muy hermoso, porque cuando hay compromiso y amor por el teatro, todo se vuelve más fácil para confiar, para crear y para hacer crecer un proyecto.

¿Qué puede esperar el público rafaelino de esta propuesta teatral?

El público rafaelino se va a encontrar con una pieza de teatro sólida, con tres grandes actuaciones. Si bien somos todos amateurs, estamos profundamente apasionados por el teatro, y creo que justamente en esa pasión, en esa disciplina y en ese trabajo está la diferencia.

Van a encontrarse con una obra que los va a hacer divertir, que los va a hacer reír, pero también pensar. Es una obra entrañable, donde muchos se van a poder sentir identificados cuando se habla de la amistad, de la vida y también de la muerte.

La obra plantea algo muy humano: cuando sentimos que ya no tenemos nada que perder, tal vez lo único que queda es animarse a vivir lo que queda por delante.

Creo que se van a encontrar con una hermosa propuesta teatral, una obra que representa muy bien al teatro rafaelino.

También quiero destacar especialmente el trabajo de la puesta en escena, que estuvo a cargo de Leandro Capitanio, y todo el trabajo técnico junto a Gastón Walker, dos personas que fueron fundamentales para poder componer y mostrar esta pieza.

Las entradas pueden reservarse a través de las redes sociales de Sala L o al WhatsApp 3492 648579.

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