Por Amado Raspo
La mayoría conoce la tragedia de Tupac Amaru, no como símbolo de la libertad americana, sino como el más gráfico ejemplo del descuartizamiento. Nadie se interioriza de las injusticias atroces que condujeron a la formación del ejército rebelde más justo que haya pisado el continente.
Por un lado estaban la milenaria civilización incaica, que peleaba por lo suyo, por sus tierras, su cultura y su derecho a una vida digna. Por el otro lado la barbarie de los invasores, cuyo móvil era el oro y la plata.
El viejo imperio incaico, resistió heroicamente al despojo y genocidio. El primer intento de resistencia se dio en 1536, con la llegada de Pizarro.
José Gabriel Condorcanqui, más conocido como "Tupac Amaru", nació en 1746, en Surimaná (Perú); descendiente en quinta generación del último Inca. En 1760, se casó con quien sería su compañera de toda la vida, doña Micaela Bastidas, de cuya unión nacieron tres hijos varones. Hombre de cierta cultura, hablaba a la perfección el español y el quechua.
El visitador español, José Antonio de Areche, pretendió reemplazar los recursos que provenían del Potosí, con nuevas cargas para los indígenas; lo que provocó el cierre de los obrajes, paralización de las minas, crisis del algodón y del azúcar: provocando desocupación y pérdida de los míseros ingresos de miles de indígenas.
Tupac Amaru presentó una petición formal para que los indios fueran liberados del trabajo explotador de las minas. La Audiencia de Lima, no se dignó a escuchar los reclamos, e ignorarlos.
Entonces, todos, indios, abuelos, mujeres y niños, se dedicaron a fabricar armas blancas, flechas, arcos, etc., y Tupac Amaru, se dispuso a atacar por sorpresa en la noche del 5 al 6 de abril de 1781, pero fue delatado por un traidor apellidado "Santa Cruz", quien informó a los realistas, lo que se proyectaba.
Consecuencia, Tupac Amaru fue detenido con su familia y llevado al Cuzco; y relato a continuación la muerte de la familia Tupac Amaru, contada por sus asesinos: "El viernes, 18 de mayo de 1781, después de haber cercado la plaza con las milicias de esta ciudad del Cuzco, salieron de la Compañía nueve sujetos Todos salieron, metidos en unos zurrones de los que se trae la yerba del Paraguay, arrastrados a la cola de un caballo aparejado, con la correspondiente guardia, llegaron al pie de la horca, y se les dieron por medio de dos verdugos, las siguientes muertes cerró la función el rebelde José Gabriel (Tupac Amaru), a quien se le sacó a media plaza; allí le cortó la lengua el verdugo, y despojado de los grillos y esposas, lo pusieron en el suelo, le ataron las manos y pies a cuatro lazos, y asidos estos a la cincha de cuatro caballos, tiraban cuatro mestizos a cuatro distintas partes, espectáculo que jamás se ha visto en esta ciudad. No sé si porque los caballos no fueran muy fuertes, o porque el indio en realidad fuese de hierro, no pudieron dividirlo, después que por largo rato lo estuvieron tironeando tanto que el visitador dio la orden mandando le cortase el verdugo, la cabeza como se ejecutó. Después se condujo el cuerpo debajo de la horca, donde le sacaron los brazos y los pies... Los cuerpos del indio y su mujer se llevaron a una hoguera, en la que fueron arrojados y reducidos a cenizas que se arrojaron al aire y al riacho y que allí corre. Ya la hora de las 12 un aguacero hizo que la gente se retirara y los indios ya pudieron decir, que los elementos sintieron la muerte del Inca, que los realistas inhumanos e impíos estaban matando con tanta crueldad".
Este relato lo he extractado de "Los mitos de la historia Argentina" de Felipe Pigna (20 edición). Sinceramente me he sentido más que conmovido por la conducta de los invasores.
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