Por Ana Paula Rosillo
La escuela Provincial N° 625 fue inaugurada en 1931 y construida en terrenos donados por el señor Mauricio Kalbermatten, la colaboración del Honorable Consejo de Educación, el aporte de vecinos y padres de alumnos. Su primera directora fue la señora Nilda Cortopassi de Rinaldi. Actualmente en pleno 2013 la escuela cuenta con 82 años de vida, los que saben del origen de la escuela dicen que las donaciones implicadas en el asunto generaron transacciones con animales, ladrillos y su funcionamiento se hizo posible a partir de algún día de marzo del año ’31.
Desde hace cinco años se realizan encuentros de ex alumnos que corresponden a los 50 años del colegio y a los 25 años de los egresados. La fiesta se hace en el SUM Salón de Usos Múltiples, donde junto a la cena y baile se presenta también un acto emotivo que conglomera a muchos de los ex estudiantes que alguna vez anduvieron por la escuela y dejaron en ella su huella.
Desde octubre de 2012 se desempeña como directora reemplazante, Silvia de Williner, Corina Perren es titular y se desenvuelve como maestra jardinera itinerante en la Escuela N° 573. Miércoles, jueves y viernes la maestra de nivel inicial dicta clases en la escuela donde tiene mayor matrícula es decir en la Escuela N° 625, mientras los restantes, lunes y martes alterna con el otro colegio.
INSTALACIONES
Las instalaciones del colegio que desde siempre estuvieron acompañadas por una casa de familia, que se empezó a utilizar cuando comenzó el nivel inicial, con octavo y noveno tuvo mayor utilidad y funcionalidad y actualmente la casa de familia forma parte de la escuela.
Entre las instalaciones que componen el establecimiento, se sitúa la sala de computación, el baño de los docentes, la sala de nivel inicial, la biblioteca, la cocina y el aula de primaria. Por fuera se distribuye una gran galería y los dos baños para los alumnos.
LOS ESTUDIANTES
La mayor parte de los estudiantes proceden de la zona rural, actualmente hay pocos alumnos y eso se vincula con la actual situación del campo. “Antes todas las casas que nos rodeaban en la zona rural funcionaban como tambos”, aportó la directora, “mientras que ahora las tierras no son buenas, la familia ya no va y eso redujo mucho la población”. Corina recordó que con el octavo y noveno año, el flujo de alumnos en la escuela era mucho mayor. Esta situación que se visualiza en las escuelas rurales de la provincia de Santa Fe se vincula con el éxodo hacia las ciudades o hacia localidades más próximas sumado a la escasez de tambos que en otras épocas sostenían las economías regionales en la zona. Actualmente se reúnen diariamente un total de 13 alumnos, cinco pertenecientes al nivel inicial, de los cuales 3 vienen desde Bella Italia y 8 de primaria.
Las escuelas rurales encierran un encanto propio al momento de trabajar con los chicos, asumen la directora y la maestra jardinera, “al ser un grupo reducido podemos trabajar mucho con cada grupo, la tarea es más personalizada y la educación mucho más tranquila”.
La escuela está apadrinada por una escuela bilingüe de Buenos Aires ubicada en el barrio de Belgrano, cuyos referentes los visitan una vez al año, la Asociación Civil Padrinos y Alumnos de Escuelas Rurales (Apaer).
APAER
Asociación Civil Padrinos y Alumnos de Escuelas Rurales, surgió cuando informalmente durante 1982, Noemí de Arbetman reunió a un grupo de alumnas y profesoras de su gimnasio de Villa Devoto y les propuso iniciar la tarea de ayudar a los alumnos de las escuelas rurales. A partir de ese momento se fueron agregando nuevos colaboradores hasta integrar un grupo de 60 personas que concurren regularmente como voluntarios a trabajar en la sede social.
La Asociación de Padrinos, tal como se menciona en su página web, está formada por Socios Adherentes que se identifican con una tarjeta plástica numerada y personalizada y que contribuyen al mantenimiento de la Institución. Las donaciones recibidas se aplican a los fines para los cuales fueron solicitadas y solo un 10 % se destina a gastos de administración y seguimiento. La mayoría de los socios son padrinos, pero algunas personas optan por apoyar a la Institución asociándose sin asumir ese rol.
El objetivo que persiguen es lograr que los alumnos de las escuelas primarias públicas del interior de nuestros país puedan terminar el ciclo primario (hoy EGB 1, 2 y 3), capacitándolos para una futura salida laboral que les permita desarrollarse en su zona, evitando el desarraigo. “Utilizamos el sistema de padrinazgos, colaboramos con el maestro en su tarea y realizamos convenios con otras entidades que compartan el mismo objetivo sin buscar rédito político, económico, religioso o racial."
Las escuelas rurales irrumpen a veces cerca de las ciudades pero entre caminos de tierra, con niños que proceden desde diversas regiones, crean y resignifican un nuevo espacio de construcción colectiva, vinculado con el diálogo y sostenido por las garantías que ofrece la mirada cara a cara. Lejos de lo peor de las nuevas tecnologías, acortan distancias, crean vínculos y con el tiempo renuevan ilusiones. Un ejemplo de vida, a pocos kilómetros de Rafaela.
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