Por Ana Paula Rosillo
La síntesis argumental de la obra dice: sábado a la noche, noche del 24 de junio, noche de San Juan, noche de quema y renovación, celebración que marca el paso del solsticio de invierno al de verano, noche de votos y limpieza espiritual, de deseos y renacimiento. Noche que convoca bendiciones y dictamina sentencias. Cuatro mujeres leen las señales del universo, esperan, aman, sufren, lloran y se ríen. Cuatro mujeres ayudando al destino a manifestarse, recluyéndose en sus sueños, dándole rienda suelta a la ilusión. Cuatro mujeres hilvanándose en los recodos de la vida. La memoria y el olvido, la valentía y el desamor, la generosidad y el tiempo detenido. Cuatro amigas rescatándose del vacío y la soledad de un sábado a la noche. La contención del otro como liberación de la angustia. La amistad como ritual, como repetición de gestos y actos cotidianos que nos trascienden y liberan del peso de la realidad. Una noche de ciclos eternos en espera de ese amanecer que no llega, pero que se vislumbra. La vigilia de ojos abiertos, los días por venir, la promesa del futuro, el amor.
Se programaron funciones para los sábados de abril a las 22 y los domingos a las 20. Las entradas tienen un valor de $ 70 general y de $ 50 asociados y estudiantes. La boletería está habilitada de lunes a viernes de 18 a 20, y los sábados desde las 21 en el Centro Cultural La Máscara, Constitución 250, Tel: 503222. La capacidad de la sala es limitada (30 localidades). Este evento se realiza con el aporte de la Comisión Municipal para la Promoción de la Cultura. La dirección general es de María Eugenia Meyer.
EXPERIENCIA
Y TRAYECTORIA
La obra tiene como autora y directora a María Eugenia Meyer. Desde 1997, pertenece al grupo Punto T/La Máscara. Ha participado como actriz, co-autora y colaboró en la dramaturgia de varias obras del grupo. Es profesora de Lengua, Literatura y Comunicación Social, licenciada en Enseñanza de la Lengua y la Literatura, y magister en Didáctica específica. Desde el 2007 coordina el Taller de Teatro para adolescentes del Centro Cultural La Máscara. Desde el 2015 está a cargo de las cátedras Historia del teatro argentino y Actuación II de la Escuela Municipal de Artes Escénicas. En una entrevista, María Eugenia respondió algunas preguntas a LA OPINION.
-¿Cómo comienza y se desarrolla el proceso de escritura de esta obra, ya que te pertenece?
-El proceso de escritura fue el siguiente: comencé con los personajes que tenía definidos desde un principio, los construí en una primera instancia, luego, también tenía definido el contexto, la situación, el entorno en el que estos personajes iban a convivir. Escribí la primera parte, se la presenté a las actrices y comenzamos a trabajarlo. Simultáneamente a los ensayos, a las improvisaciones de las actrices lo seguí reescribiendo hasta el final.
-¿Es tu primera obra escrita y dirigida?
-Es mi primer trabajo sola. He sido formada bajo la dirección de Marcelo Allasino en lo que se denomina dramaturgia del actor. El actor como creador, como productor de sus propios materiales es algo que siempre se nos inculcó, lo llevamos dentro. Siempre escribí y participé activamente en la construcción de los personajes en los que actuaba, claro que desde la dirección y la guía en este caso de las únicas personas que me dirigieron, Gustavo Mondino y Marcelo Allasino. Participé en la dramaturgia de “Km 228”, “El rutilante cabaret”, “Hube amado”, “Lo mismo que el café”, entre otras. Este entrenamiento en la construcción de los personajes, en la escritura de monólogos o situaciones, fue junto con mis estudios de literatura, los que me permitieron escribir la obra. Es todo parte de un proceso de muchos años de estudio.
-¿Qué significa para vos?
-Significa un desafío muy grande, significa también animarme, lanzarme a algo nuevo, a algo que me da muchísimo placer. No pienso tanto en las significaciones, pienso en el hacer, en el crear, imaginar, salirme de lo habitual.
-¿Cómo fue el proceso de creación artística?
-El proceso de creación artística fue un trabajo colaborativo en primer lugar con las actrices que son muy creativas e imaginativas y con el equipo que me sostuvo y ayudó en la realización: Gustavo Mondino, Analía Boidi. He tenido el apoyo de mi marido, Luis Enrique Carballosa, que compuso la música original de la obra, asistió a los ensayos y captó lo que yo quería en 10 temas de su autoría. He tenido la mirada de amigos que asistieron a algún ensayo y me han hecho ver lo que no veía, como Claudia Perren y Marcelo Allasino. He tenido el apoyo de todo el equipo de trabajo del Centro Cultural La Máscara. Mis amigas, mis grupos de amigas y amigos con los que he compartido el proyecto. He tenido mucho.
-¿Desde la dirección qué hechos te parecen que fueron significativos en el proceso creativo de la obra?
-El trabajar con actrices profesionales y con las que me une la amistad y la pasión por el teatro. Imaginate que cuando yo empecé el taller de teatro, en 1996, Silvit Yori que hacía las clases conmigo, era ya una actriz con trayectoria. De ella aprendí, de muchos aprendí que ya formaban parte del grupo (Víctor Fux, Gustavo Poggi, Gustavo Mondino, Marcela Bailetti, Analía Borgogno). Hoy, compartir un nuevo trabajo con Silvit es una alegría inmensa porque desborda creatividad y talento, nos reencontramos, la vida nos convocó nuevamente. Con Mayra Armando, el vínculo fue otro, porque fue mi alumna durante toda la secundaria y continuamos y profundizamos la amistad y otros proyectos en el teatro. Con Marilú de la Riva y María Cecilia Tonón me une también fuertemente la amistad, la alegría de estar juntas, y la alegría también porque por distintos motivos nos volvemos a encontrar en un escenario. Desde la dirección valoro y rescato justamente esto, los afectos que nos unen, el respeto, la confianza, el apoyo constante. Si bien la idea era mía, la obra es de todas.
-¿En qué momento de tu carrera te encontrás?
-Siempre empezando, siempre aprendiendo. Hacer hoy teatro independiente es un hecho de titanes, de gladiadores, en nuestro caso, de amazonas. Los tiempos, sobre todo, las circunstancias en las que uno vive, el hecho de coincidir en los objetivos y en los espacios, en las ganas y las posibilidades. Todas trabajamos, tenemos familia, obligaciones, problemas, responsabilidades, pero el hecho de encontrarnos y ensayar ya es un motivo para poner la cabeza en otra cosa, salirnos de esa cotidianeidad y crear. No hay nada más curativo, abrazador y renovador como la actividad artística.
-¿Cuál es tu mirada actual sobre el universo de las mujeres y las relaciones de amistad?
-El universo de las mujeres es maravilloso, en constante transformación. Las mujeres mueren, renacen, evolucionan, se transforman como parte de una naturaleza y una energía creadora que no es fácil de racionalizar. La obra intenta mostrar un poco eso también, las constantes, los ciclos, los estadios por los que vamos pasando todas. Nos vamos redimiendo y condenando, pero seguimos.
-¿Cuáles son las expectativas a futuro?
-Nuestras expectativas, realizar muchas funciones, llevarla a otros escenarios, disfrutarlas. La obra se disfruta, desde lo visual, lo actoral, lo musical, lo escenográfico. Por ahora, disfrutar de hacerla, de vivir la etapa de funciones lo más intensamente posible.
FICHA ARTISTICA
Y TECNICA
Actúan: Mayra Armando, Marilú De la Riva, María Cecilia Tonón y Silvit Yori
Diseño y realización escenográfica: Analía Boidi, Gustavo Mondino y Marilú De la Riva. Diseño de iluminación: Lucas Vilches. Diseño de vestuario: Gustavo Mondino. Música original: Luis Enrique Carballosa. Diseño gráfico: Leonor Barreiro. Ilustración: Daniela Sawicky.
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