Por REDACCION
Por Carlos Terranova. - Deuteronomio 30:19 (BLS) “El cielo y la tierra son testigos de que hoy les he dado a elegir entre la vida y la muerte, entre la bendición y la maldición. Yo les aconsejo, a ustedes y a sus descendientes, que elijan la vida”.
Cuando llegan los tiempos de elecciones, nos encontramos ante un ramillete de boletas y debemos optar. Esta elección va a condicionar cómo serán los próximos años de nuestra ciudad, provincia y país. Determinarán en alguna forma el rumbo económico, los énfasis políticos, las decisiones sobre temas que nos tocan de cerca como el aborto, la muerte digna, la educación sexual en las escuelas, etc. El resultado tendrá consecuencias buenas o malas… pero la elección afectará nuestro futuro. Todos nos encontramos ante elecciones en la vida, nos dan una boleta con diferentes opciones y somos nosotros los que elegimos lo que deseamos ser, pero debemos darnos cuenta que la decisiones tomadas en la vida determinarán la clase de vida que vamos a llevar por el resto de nuestros días.
Diariamente lidiamos con tener que tomar decisiones. Ninguno de nosotros elegimos antes de nacer de qué sexo queríamos, eso lo determinó Dios, ninguno escogió en qué familia nacer, eso también Dios lo determinó, ninguno escogió de qué clase social ser, pero eso sí lo puede determinar el mismo hombre. A partir de allí es el hombre el que decide que es lo que quiere ser con el pasar de los años. Hoy en día con tantas alternativas que el mundo nos ofrece, es menester que sepamos decidir, ya que hacer lo equivocado hoy representa hipotecar mi futuro y por lo contrario una buena elección en las cosas trascendentes de la vida me asegura la bendición de Dios y el éxito.
Por lo tanto, todo cuanto decida hacer hoy en mi vida, va a repercutir en mi futuro y en el de los míos. ¿Cuáles son las principales elecciones de mi vida? Recibir a Cristo a la edad más temprana que pueda o retrasar la decisión. Esto condicionará mi vida. El recibir al Señor me dará valores que mantendrán alejado de mí la droga, el alcohol, el sexo liviano e irresponsable, etc. Por el contrario si no lo acepto me arrastrará la corriente de este mundo con todos sus males y consecuencias.
Otra elección tiene que ver con si estudio una carrera o le huyo a los libros. El mundo moderno es de los que se capacitan. Los que marcan la diferencia no son los que trabajan como burros (no somos burros) sino los que usan su inteligencia para prepararse y por la capacitación logran en minutos lo que a otros les lleva toda una vida. Estudiar te pondrá en carrera para pelear los mejores puestos de trabajo, tener los mejores ingresos y dar un mejor pasar a los tuyos. Podrás independizarte, ser tu propio jefe y hasta poner tus condiciones. Elijo también aprender o zafar: el que aprende se destaca, es promovido… sabe, hace las cosas con excelencia. El que sólo estudia para zafar es el médico que te mata, el abogado que pierde el juicio, el arquitecto que se le viene abajo el edificio, el contador que te funde. Elige estudiar, capacitarte, no pierdas el tiempo.
Otra elección tiene que ver con los amigos que voy a frecuentar, es decir la elección del círculo íntimo. Si un amigo te arrastra a lo malo déjalo. Si la junta te lleva a hacer cosas que no son lo mejor para tu vida deséchala. Elegí gente que te edifique, gente de fe que te inspire, nivela para arriba… mira a los mejores no a los peores. Júntate con gente que ame a Dios, que tenga valores éticos morales y espirituales altos.
La última elección que voy a tocar en este tiempo es la novia o el novio con quien voy a planear para mi futuro. Una elección basada en los valores equivocados me puede llevar a fracasar para toda la vida. Cuando elijo por el envase no por el contenido, me puedo llevar un chasco. No alcanza con que te guste físicamente. Lo primero que debes mirar es si es un buen cristiano. ¿Ama a Dios de verdad? ¿Tiene valores y principios que me permitan mirar el futuro con esperanza? Si te tomas el tren equivocado llegarás a un destino no deseado. Y no te olvides que esta es una elección para toda la vida y que no sólo te afectará a vos sino a tu descendencia. Luego que elegiste mujer o el hombre con quien voy a pasar el resto de mi vida. Vienen otras elecciones ¿La clase de padre que quiero ser? irresponsable, exigente, dominante, materialista, indiferente. O por el contrario ser un padre esforzado, que marque a sus hijos con el ejemplo, diligente, preocupado y ocupado en la tarea de formar mis hijos. ¿Cómo voy a administrar mis bienes? Planificando, ahorrando, haciendo un presupuesto familiar o gastando más de lo que puedo, enterrándome con la tarjeta de crédito. ¿Cuál será mi actitud ante el trabajo? responsablemente, esforzado, o seré un holgazán, que usa la ley del menor esfuerzo… Te digo que de esta actitud depende tu ascenso, tu estancamiento o lo que es peor tu despido.
Voy a dar gracias por que Dios me dio o voy a maldecir toda el día (que no es más que auto maldecirme)
¿Y qué si ya soy anciano? No debo dejar que las enfermedades me hagan perderle el sabor a la vida. No voy a dejar que las decepciones de la vida me dominen, es una etapa de realizaciones diferentes… me voy a realizar como abuelo. No dejaré que el resentimiento o el rencor terminen con mis aspiraciones de querer vivir los muchos o los pocos años que nos quedan de vida en paz… decida perdonar. Los más jóvenes necesitan del ejemplo de los mayores. Y sobre todo si ya no se pueden hacer tantas cosas físicas, podemos hacer mejores y mayores acciones espirituales, ore por los demás, sea un maestro de vida.
La biblia me muestra el gran ejemplo de Jesús… El eligió dejar el cielo para humanarse y venir a la tierra a traer la salvación. El eligió poner su vida… dijo… no me la quitan yo la pongo. Cuando Pedro lo tentó a no ir a Jerusalén, el eligió cumplir su misión, afirmó su rostro para ir a Jerusalén dice la escritura. El en la cruz eligió perdonar a sus ofensores. ¿Y tu cómo elegirás en la vida?
Volvamos al texto: hoy les he dado a elegir entre la vida y la muerte, entre la bendición y la maldición. Yo les aconsejo, a ustedes y a sus descendientes, que elijan la vida.”
Que podamos tomar las mejores decisiones, no te olvides que elegir bien o mal en el presente condicionará nuestro futuro. Dios te bendiga.
El autor es pastor de la Primera Iglesia Evangélica Bautista. E-mail: pastorcarlosterranova@gmail.com.
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