Por Redacción
La soprano rafaelina Natalia Lemercier, considerada entre las mejores cantantes líricas de su generación, y radicada en Europa desde hace más de 12 años, suma otro triunfo a su creciente carrera.
Después de su merecido debut en el Teatro Colón de Buenos Aires en 2013, actuaciones en Chile, giras por Francia y España, actuaciones en China y Alemania, llegó por fin a cantar a la ciudad de Parma en el prestigioso Teatro Regio de esa ciudad, donde todos los años se rinde homenaje a Giuseppe Verdi con un festival dedicado a sus óperas. Este logro es más que loable, teniendo en cuenta que no es fácil llegar hasta allí, y que Natalia ha compartido el pasado 16 de octubre, un concierto denominado “Fuoco di gioia” (Fuegos de alegría, frase de una de las óperas verdianas) junto a otras estrellas de la lírica como el barítono italiano Alberto Gazale, la soprano irlandesa Majella Coulagh, el bajo Michele Pertusi, la mezzosoprano Anna Maria Chiuri, entre otros. Honor más que merecido para esta joven soprano que ha realizado toda su carrera “a pulmón” en un ambiente difícil y competitivo como es la ópera lírica.
La asociación “I 27” (Los 27) invitó a Natalia a participar de este concierto benéfico. Es un grupo de amantes de Verdi, los cuales se dedican a promover el amor y el conocimiento de las obras del maestro de Busseto (ciudad natal de Giuseppe Verdi) sobre todo en los niños y los grandes aficionados. Verdi compuso 27 óperas (entre ellas “La traviata”, “Otello”, “Nabucco”, “Aída”; por citar algunas) de allí que sean 27 los integrantes, cada uno de ellos “toma” el nombre de una de las óperas, por eso, al presentarse, dicen el nombre de la ópera, no el suyo propio.
Estos apasionados verdianos organizaron este concierto por primera vez en 2013, para el centenario del nacimiento del maestro, y continúan promoviéndolo cada año, juntando los mejores cantantes de la actualidad (todos participan gratuitamente ya que es un concierto benéfico) y dando la posibilidad a nuevas promesas de la lírica a compartir el escenario.
Natalia participó con el aria “Mercè dilette amiche” de “I vespri siciliani” y con su caballo de batalla, “E strano... Ah fors’è lui... Sempre libera” de “La traviata”. Esta última obra le valió la ovación del público y sobre todo del “loggione”, donde están los fanáticos de ópera, que han escuchado a todos los mejores cantantes y admiraron su Violetta Valery por su intensidad interpretativa a nivel musical y actoral. También la crítica alabó su performance, destacando su excelente dicción y conmovedora actuación.
Natalia actualmente reside en España, donde desarrolla paralelamente sus actividades como docente de canto, prepara actualmente su primer CD, y entre sus proyectos para 2016 se cuentan además de conciertos en Italia, Austria y España, y una gira por Japón (donde tiene muchísimos fans) con conciertos y master classes.
Pueden seguir a Natalia a través de su sitio web www.natalialemercier.com.
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