Saltar menú de navegación Teclas de acceso rápido
Información General Jueves 18 de Enero de 2018

Llegaron las golondrinas

Recorrieron 12.000 kilómetros a razón de 200 diarios. En todas las regiones calurosas de la Argentina, permanecerán hasta que concluya el invierno en el hemisferio norte.

Agrandar imagen GOLONDRINAS. Enormes bandadas sobrevuelan sobre la ciudad. FOTO J. BARRERA
GOLONDRINAS. Enormes bandadas sobrevuelan sobre la ciudad. FOTO J. BARRERA
REDACCION

Por REDACCION

Desde hace varios días, como seguramente fue advertido por la gente, algunos sectores de la ciudad han sido invadidos por golondrinas, un ave migratoria que viene desde San Juan de Capistrano (California, Estados Unidos) en búsqueda de calor, en las cuales permanecerán durante algunos meses para reproducirse y luego volver hacia el norte del continente, cuando por aquí comiencen los primeros fríos. Aunque claro, como el tiempo ahora se encuentra tan alterado, estas aves también parecen haber sufrido alguna desorientación, ya que antes llegaban a la Argentina en una fecha bastante precisa, se dice que en la última semana de noviembre, pero ahora al parecer han ido sufriendo algunas modificaciones.

Más allá de especulaciones, lo cierto es que las golondrinas están aquí en Rafaela, a veces cubriendo nuestro cielo, pudiendo ser visualizadas más fácilmente al atardecer cuando retornan a sus dormideros tras haberse alimentado.

Las golondrinas, para llegar hasta toda esta calurosa región, recorren desde su punto de partida unos 12.000 kilómetros. Se calcula que recorren 200 kilómetros por día, con una velocidad promedio de 60 kilómetros por hora. Lo hacen a través de tres rutas migratorias. Una central que atraviesa el continente, otra del lado del Pacífico a la altura de la Cordillera y la tercera siguiendo los bordes del Océano Atlántico. Ahora han llegado las de San Juan de Capistrano que se agrupan y llegan todas juntas. 

Según aclararon algunos ornitólogos las altas temperaturas provocan que estas aves modifiquen las fechas de arribo a las regiones donde invernan, se reproducen o paran. En la provincia de Santa Fe hay registradas unas 12 especies, las cuales difieren en sus patrones migratorios y de residencia.

Las golondrinas son aves insectívoras y viven en zonas de calor, cuando hay abundancia de alimentos por las temperaturas relativamente altas. De este modo, aprovechan esa gran disponibilidad estacional de recursos.

Algunas de las especies que provienen del hemisferio norte hacia nuestra zona, vienen a invernar. En este punto, quizás es necesario aclarar que “invernar” sólo significa pasar el invierno en un lugar, y que es diferente de la hibernación, la cual implica períodos de letargo en los animales. 

CARACTERISTICAS

La golondrina es un ave migratoria que se encuentra muy extendida. Habita en Europa, Asia y el norte de América y realizan grandes vuelos al Sur para pasar el invierno

(Africa, Ceilán y Argentina ). La parte superior de su cuerpo es de color negro azulado, la inferior de color blanquecino y la frente y la garganta de color castaño rojizo. Poseen un pico corto, unas alas fuertes y largas en proporción al tamaño de su cuerpo y un cuerpo estilizado que está adaptado a realizar vuelos rápidos y de largo recorrido. Su cola también es larga y está finamente bifurcada. Son animales que vuelan con extraordinaria destreza y que pasan la mayor parte del tiempo en el aire. Cuando no están volando suelen descansar en las ramas de los árboles o en los tendidos eléctricos ya que, debido al reducido tamaño de sus patas, les resulta muy complicado andar, por lo que únicamente bajan al suelo para beber y para recoger el material necesario para la construcción del nido. Se alimentan de insectos que capturan en pleno vuelo como mosquitos, pequeñas moscas, libélulas, mariposas,..

En época de cría viven generalmente en parejas y el resto del año suelen formar grupos muy numerosos que pueden llegar a alcanzar varios millares de golondrinas, especialmente en época de migración. En la construcción del nido participan ambos sexos y suelen utilizar como materiales plumas, barro, paja y hierba seca. Tienen un admirable sentido de la orientación y es muy común que sean capaces de encontrar el nido que utilizaron el año anterior, que suele tener forma de cuenco y que suele construirse en los aleros, vigas de madera o paredes de cuadras, cobertizos, graneros, puentes o edificios de pequeñas poblaciones.

La hembra pone de 3 a 6 huevos de color blanco amarillento con pequeñas manchas parduscas o grisáceas, siendo habitual dos o tres puestas durante el año. Los huevos son incubados exclusivamente por la hembra durante dos semanas. Cuando nacen los polluelos, son alimentados por ambos padres durante tres semanas más, momento en el que ya son capaces de volar e independizarse, aunque durante los primeros días, los pequeños suelen regresar a dormir al nido.

Seguí a Diario La Opinión de Rafaela en google newa

Los comentarios de este artículo se encuentran deshabilitados.

Te puede interesar

Teclas de acceso