Por REDACCION
CORDOBA, 14 (NA). - El sacerdote cordobés José
Gabriel Brochero será beatificado hoy en la localidad cordobesa
que lleva su nombre, y si bien la decisión de aceptar un milagro
por su intercesión fue tomada por Benedicto XVI, será la primera
beatificación de un argentino en el pontificado de Francisco.
Una multitud, estimada en 150.000 peregrinos, participará de
la ceremonia de beatificación, prevista a partir de las 10:00 en
el predio ubicado en el Cerro de la Cruz.
La celebración será presidida por el prefecto de la
Congregación para las Causas de los Santos, cardenal Angelo Amato,
enviado del papa Francisco, quien también remitió una carta.
La Argentina tiene un solo santo, Héctor Valdivieso Sáez,
y con Brochero serán seis los beatos: Laurita Vicuña, María del
Transito Cabanillas, Artímides Zatti; Ceferino Namuncurá y María
Crescencia Pérez.
A lomo de mula, Brochero evangelizó en Traslasierra de
Córdoba, logró que miles de fieles hicieran retiros espirituales y
fue un impulsor del avance de la postergada región.
Había llegado al mundo en 1840 en la localidad cordobesa de
Villa Rosa, se convirtió en modelo de sacerdote de cura gaucho que
ayudó en la conversión de delincuentes y rezó por todos cuando se
quedó sin vista y antes de morir leproso.
El padre Julio Merediz sacerdote jesuita, vicepostulador de la
causa de canonización del Cura Brochero y uno de los principales
difusores de su obra, aseguró a AICA que su vida es un ejemplo
para todos los laicos.
Estimó también que "fue un adelantado a su época" al sumar al
laico "vivamente" en la tarea pastoral de las parroquias: aseguró
que la cultura brocheriana implica un fervor ardiente y misionero,
el interés por los más desfavorecidos y la búsqueda del encuentro
personal con Dios.
Sandra Violino y Osvaldo Flores son los papás de Nicolás, el
niño sobre quien Brochero produjo un milagro que le permite estar
hoy con vida, tras haber sufrido un terrible accidente
automovilístico con apenas once meses de vida.
En pocos días, se cumplirán 13 años del accidente
automovilístico que los involucró para siempre con la
glorificación de Brochero: una camioneta Ford sin luces
chocó de frente al Volkswagen Polo en el que viajaba con los
padres de Sandra.
Nora, la abuela, sobrevivió, pero no así su esposo; Sandra, en
tanto, quedó con las piernas fracturadas, y Nicolás, con 11 meses,
quedó tendido en la cinta asfáltica con la cabeza muy lastimada y
apenas con vida.
Su papá, Osvaldo, lo socorrió, y en la desesperación, pidió la
intercesión del Cura Brochero, que fue escuchada.
En tanto, en la diócesis de Cruz del Eje se encuentra Silvia
Correale, postuladora de la causa de beatificación de Brochero y
adelantó que recibió la comunicación de nuevas gracias recibidas
por intercesión del Cura Gaucho que se dispondrá a estudiar la
semana próxima para sumar a la causa de canonización para que sea
declarado santo.
También se refirió al legado espiritual que vincula a Brochero
con Mama Antula, es decir con la venerable María Antonia de Paz y
Figueroa de cuya beatificación futura se ocupa personalmente el
papa Francisco.
Con 46 años, Correale es consultora de la Comisión Episcopal
para las Causas de los Santos de la Conferencia Episcopal
Argentina, cargo al cual la autorizó el entonces cardenal Jorge
Bergoglio.
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