Por REDACCION
En 1963, la Asociación Cooperadora de la Escuela Normal Nº 4 formó una subcomisión integrada por el Dr. Eugenio Francucci, Hernán Lahournere y Dante Culzoni con el objetivo de estudiar la creación de un instituto de enseñanza superior. La misma conformó un equipo técnico integrado por los profesores Julia Malbert de Soldano, Hesperia Merlo, Mabel Fussinato de Sacchelli, Ariel Abdala y el Dr. Francisco Rodríguez Berca. Éstos se abocaron de inmediato a estudiar en forma integral la situación y comenzaron a organizar la que podría ser la futura institución. Se formuló un reglamento interno tomándose en cuenta disposiciones de reglamentos vigentes en otros establecimientos de nivel superior, adaptándolos a las necesidades de la ciudad.
Finalmente, el 13 de abril de 1964, por decreto Nº 2.906/64 del Poder Ejecutivo de la provincia de Santa Fe, se creó en la ciudad de Rafaela un instituto superior del profesorado, que comenzó a desempeñar sus funciones en el edificio de la Escuela Normal N° 4.
El Instituto inició sus actividades con tres especialidades: Castellano y Literatura; Matemática, Física y Cosmografía; y Ciencias de la Educación. El artículo 2° del citado decreto establecía: “Acéptase, para el dictado de las cátedras, el concurso formulado por profesores del lugar según nota obrante en los folios 10 de estas actuaciones, lo que no les dará derecho a percibir haberes hasta tanto se cuente con las respectivas partidas presupuestarias”. (Imfeld, Daniel; Sigl, Luis; Yossen, Daniel; Zenklusen, Rodolfo. Instituto Superior del Profesorado N° 2 1.964-1.981, Rafaela, 1981, pág. 8).
El mencionado decreto fue ratificado por la ley Nº 6.109 del año siguiente, elaborada por los diputados Mario Verdú y el Dr. Enrique Pérez Colman. Esta ley también determinó los fines de la institución, estableciendo la equivalencia de títulos con los de orden nacional, especificando los cargos con que contarían, las carreras que se cursarían y la reglamentación para su funcionamiento.
El 14 de abril de 1964 se inició el ciclo lectivo con noventa y cinco alumnos matriculados procedentes de Rafaela y zonas aledañas. Los gastos de funcionamiento, durante el primer año, se solventaron mediante el aporte del alumnado y un subsidio otorgado por la Municipalidad local.
El Instituto fue la primera institución educativa de nivel superior en cubrir el área de influencia de los departamentos San Martín, Castellanos, el noroeste de Las Colonias, San Cristóbal y el sur del 9 de Julio. También abarcó el noreste de la provincia de Córdoba y el sur de Santiago del Estero.
Las necesidades del momento: a) falta de docentes de enseñanza media, el 85% de los docentes en actividad carecían de título habilitante; b) se preveía la reforma en la enseñanza media y la reorganización o transformación de la enseñanza técnica; c) no había opciones de perfeccionamiento de los docentes; c) la necesidad de que los docentes pertenecieran a la zona donde actuaran; d) una considerable cantidad de egresados de los centros de enseñanza media de la zona no contaba con establecimientos donde prolongar sus estudios.
El Instituto era importante para la ciudad porque culturalmente implicaba una superación de la cultura general de la comunidad. Educacionalmente, porque era necesaria la formación de docentes para un nivel que los necesitaba. Socialmente, porque posibilitaría el acceso a niveles superiores de enseñanza a muchos jóvenes del medio que por carencia de recursos no podían trasladarse a otros sitios para realizarlos. Existían además en la comunidad sectores sumamente interesados en la creación del Instituto, tanto educacionales, como laborales, empresarios y órganos oficiales. Todos ellos mediante su aporte, su preocupación y constancia posibilitaron el normal funcionamiento de esta institución.
El primer director del Instituto fue Virgilio Cordero, quien a su vez lo era también de la Escuela Normal “Domingo de Oro". El plantel docente inicial lo conformaron: Ariel Abdala (profesora de Lengua y Literatura), Amelia Denner de Panigatti (profesora de Matemática), Mabel de Sacchelli (profesora de Ciencias de la Educación), Ana María Golpe de Bertollio, que venía de Santa Fe (profesora de Filosofía), Beatriz Gudiño (profesora de Ciencias de la Educación), Rodolfo Marcante (profesor de Matemática y Física), Hesperia Merlo, Angélica M. de Pacagnini, Marta Valentini (profesora de Matemática y Física), Mario Verdú, Beatriz Zóbboli de Camacho (profesora de Matemática y Física) y Martha Zóbboli (profesora de Lengua y Literatura).
En 1967 egresó la primera promoción de profesores de Castellano y Literatura formada por Lermo Rafael Balbi, Alicia Teresa Ardusso, María Ana Forni, Ilse Elena Giacaglia, Agustina y Nilda Gugliermone, Isabel Ibáñez, Susana Tabemig, María Cristina Zenklusen. Profesores en Ciencias de la Educación: María Rosa Albanesi, María del Carmen Amadío, María Delia Bonafede, Margarita de los Milagros Bottassi, Norma Broveli, Clides Bruera, Graciela Carbajo, Susana Carmona, Zulema Kreig, María del Carmen Porta, María Estela Providenti, María Alicia Vercesi, Luisa Volpato, Nidia Zlauvinen. Profesores en Matemática, Física y Cosmografía: Hugo Barbero, Elda Emmert, Lidia Hirayama, Norma Mainardi, Blanca Mamy y Mirta Viscardi.
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