Por Kuky Carena
A través de más de un cuarto de siglo, los intendentes incluido este han empleado una política de distracción y entretenimiento para los soñadores del barrio “Casi último orejón del tarro”, ex Brigadier López, para que se reunieran, discutieran y se pelearan con la propuesta de que alguna vez iban a hacer las cloacas.
Veinticinco años después las cloacas no están y por eso los intendentes no han venido nunca: porque no hay nada que inaugurar. Porque nunca se iniciaron las obras en el barrio.
Yo consulté con psicólogos y sociólogos, con respecto a la gente que puebla el barrio y me han dicho después de un intenso y profundo análisis, que tiene la mayor concentración de adultos que todavía... creen en el niño Dios.!!!
El Intendente sigue diciendo que demagogos son los otros, pero le llevó sólo una semana sacar árboles que estaban secos, y también los que tumbó la tormenta pero que no molestaban a nadie, en un barrio populoso de enfrente, y con la mirada de los que transitan cotidianamente por la atestada ciclovía. Cuando podría haber empleado el mismo tiempo, y no un mes y medio, para ocuparse de la enorme cantidad de árboles de la calle que cayeron en el barrio. "Casi el último orejón del tarro" y que todavía yacen en los patios, tapiales, tejidos, enrejados privados y obstruyendo las zanjas.
Nosotros somos unos privilegiados, pagamos la tasa más cara de Rafaela y jamás hicieron una obra.
Ah, ¿les dije que cloacas no hay?
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