Por Emilio Grande (h.)
Recientemente, el músico rafaelino Anito Antonio Berrone de 87 años fue distinguido por SADAIC (Sociedad Argentina de Autores y Compositores de Música) con diploma y medalla por su trabajo como autor y compositor en la entidad que lo tiene como socio activo, con 212 obras registradas, 31 grabadas y 43 editadas.
Entre los temas grabados se encuentra el vals "Rafaela gran ciudad" (1985), de su autoría, cantado por Luis Mario, Julián Ratti, Dúo Gira-Sol, Coro Italiano del Club Ben Hur y Los Abuelos Cantores. Otras canciones fueron interpretadas por Rodolfo Vegetti, Luis Bainotti, Julio Saione, entre otros.
La distinción fue entregada en el mes de diciembre pasado en la ciudad de Santa Fe, con la firma del presidente del directorio de SADAIC Atilio Stampone, el secretario Víctor Yunes Castillo, el presidente de Mutualidad y Previsión Social Miguel Angel Robles y su secretario Amadeo E. Menduiña.
Luego de esa fecha Berrone tuvo un problema de salud y ahora ya repuesto dio a conocer esta información a este cronista de LA OPINION.
Conviene recordar que durante muchos años Anito Berrone fue el arreglador de las guitarras de Palito Ortega durante la época de apogeo y esplendor del cantante tucumano. En la última presentación de Ortega en la Expo Rural de Rafaela, el sábado 18 de agosto de 2012, Berrone fue invitado a subir al escenario como reconocimiento a su labor musical.
Esa presentación de hace casi tres años no fue la única vez que vino Palito Ortega a nuestra ciudad. En sus inicios como músico supo venir en varias oportunidades a los clubes Independiente y 9 de Julio durante las décadas de los años 60 y 70.
Justamente, en esa oportunidad Palito recordó muchas de sus visitas a Rafaela, pero principalmente la primera a los 17 años, cuando por su talento e interés en seguir creciendo con la música, con Anito Berrone inició una charla que terminó en el regalo de su primera guitarra eléctrica “una roja finita”, que aún guarda y atesora por haber sido el mejor presente que haya recibido y que según dijera después “no hay regalo que hoy pueda reemplazar aquella sensación”.
Luego de esas palabras, hizo subir a su lado a este rafaelino, fundiéndose en un abrazo de reencuentro emotivo que le hicieron recordar las sensaciones de aquel primer momento, en el que su primer nombre artístico fuera Nery Nelson, por toda la influencia estadounidense sobre la música de los 60.
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