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Información General Domingo 9 de Julio de 2017

Nari: cantata hacia la trascendencia

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TAPA./ Editado por la UNL.
Hugo Borgna

Por Hugo Borgna

La estricta noticia, sin la calidez que se precisa cuando se habla de la obra de Fortunato Nari, dice que la Universidad Nacional del Litoral editó, a medias transcurrido 2017, el libro “Cantata de las ceremonias y otras cosmogonías” y que Adriana Crolla tuvo a su cargo el cuidado de la edición.

En la portada de la obra, el nombre del autor figura “Fortunato E. Nari”, modo que muestra a su manera la parte de incógnita -casi comprendida- que caracteriza sus textos: profundidad en la alusión permanente, tal vez como el pájaro (¿por qué no una paloma?) que después de habernos rozado el oído y los sentimientos se aleja, satisfecha de la sensación fugaz que nos ha producido.

¿Qué es exactamente “Cantata de las ceremonias…?

Comienza con los estudios preliminares donde Adriana Crolla da su parecer y se manifiesta la hermandad literaria del poeta con Mario Vecchioli, Lermo Rafael Balbi y José Pedroni, además de los géneros que abordó y sigue trabajando: teatro, poesía y novela, y a continuación se abre un fascinante panorama humano y artístico que abarca vida y obra de Nari.

Entrando a “Cantata…” -obra en forma de libro de un poco más de 300 sensitivas páginas- es posible enterarse mediante fotografías de cómo era el poeta y cuál su ambiente (Monte Oscuridad) a partir de recuerdos gráficos donde se lo ve en distintos momentos de su escuela primaria y en posteriores situaciones emblemáticas que han marcado su vida familiar y creativa, llegando a días más cercanos donde se lo ve con entrañables amigos.

Se puede decir con bastante aproximación que “Cantata de las ceremonias y otras cosmogonías” conforma un generoso muestrario -dentro de una comprensible síntesis- de la obra de Nari, incluyendo párrafos significativos de cada una.

Resulta de este modo sumamente informativo, al punto que incluye poemas que se hallan inéditos o se han incluido en antologías. Por lo demás, el poeta-ser humano se exhibe en plenitud. El libro es esencialmente Fortunato Nari, autor también de los significativos dibujos lineales que se aprecian en la obra. Es un homenaje y de los mejores, de los que son necesarios; esos que muestran y dan una idea (aproximada, claro) de lo que seguirá produciendo.

“…Nació el niño en la casa/ Vio la luz derramada sobre el campo,/ vio un camino en la luz,/ que le fue destinado./ Probó la leche de la tierra/ Miel de místico fluir mojó sus labios/ y porque el agua estremeció su cuerpo/ aceptó su destino de ser pájaro” (“Simplemente Mario”, al cumplir 75 años el poeta, Mario R. Vecchioli, 1978).

Al igual que su admirado Mario Vecchioli, Fortunato Nari está conociendo en vida la consagración que significa ganar la trascendencia. Un destino común con el otro poeta mayor, -que surge de amar la vida y el arte en todas sus formas, y que consiste en sentir la belleza y el compromiso de estar vivos- los conecta en el andar y el decir.

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